Correo
Portada Impresa
    La Prensa    
Archivo
Busqueda
DOMINGO 2 DE FEBRERO DEL 2003 / EDICION No. 22990 / ACTUALIZADA 02:30 am
PORTADA
POLITICA
ECONOMIA
NACIONALES
REGIONALES
EDITORIAL
DEPORTES
SUCESOS
EL MUNDO
OPINION
REVISTA
SUPLEMENTOS
OBITUARIOS
CARTAS AL DIRECTOR

CLASIFICADOS
SUSCRÍBASE


   

Especial
Santa María: el encanto del pasado

Foto  
.La Cueva del Duende, los Cerros Pegados, el Pueblo de los Indios y Ciudad Vieja, son leyenda viva y una emocionante gira de gente fuerte y ágil, reconociendo nuestro pasado

 

Alina Lorío
departamentos@laprensa.com.ni

A tres kilómetros del empalme de Palo Verde, el último antes de llegar al poblado de Santa María, está el final de un trayecto por carretera que inició en Ocotal. Las bestias y los baqueanos esperan a eso de las 10:30 de la mañana en casa de don Pedro Joaquín Olivera Moncada y Angélica Vásquez acompañarnos en una gira hacia el sitio donde los nativos se enorgullecen ofrecerlo como su más rica leyenda.

El ingeniero Gabriel Zeledón, director técnico de la Asociación de Municipios de Nueva Segovia (Amunse), el ingeniero en ecología agraria José Luis Salinas Rojas, delegado de rectoría de la Universidad Cristiana Autónoma de Nicaragua campus Las Segovias; el arquitecto Álvaro Marenco, representante de SNV (Sistema Holandés de Cooperación); Róger Olivera, técnico de la Secretaría Ambiental de Santa María, entre otros, habían tomado cierta ventaja al equipo de LA PRENSA.

La meta era llegar a los Cerros Pegados, “chachos” o gemelos, los nativos no se han puesto de acuerdo en cómo llamarlos.

Poco a poco nos percatamos de que se trata de una zona escabrosa, grandes rocas, desfiladeros y peñascos, donde los caballos pasan con dificultad y para el grupo, que en su mayoría no sabe montar, se hace bastante riesgoso por las inclinaciones al subir y bajar montaña.

Se trotan a caballo de 25 a 30 minutos, probablemente se trata de unos tres kilómetros. Había que amarrar ahí a los caballos, en un lugar donde se busca implementar un regadío para una pequeña parcela de hortalizas, aprovechando una pequeña quebrada que pasa cerca.

Desde aquí nos unimos a una expedición con el grupo que nos tomó ventaja. A la vista inmediata, a unos 100 metros están los Cerros Pegados, una hondonada llena de árboles, peñascos por un lado y desfiladeros por otro, Definitivamente había que continuar a pie para apreciar desde mejor ángulo nuestro objetivo.

De pronto, se ve un enorme conjunto de piedras grandes en forma de gradería sobre lo que parece haber sido un río caudaloso. Había que bajarlas. Un tanto riesgoso, pero abajo sí se podía admirar dos grandes farallones o paredes gigantescas de piedra, divididas por un crique o pequeña quebrada de agua cristalina.

Estábamos exactamente en las faldas de los Cerros Pegados, pero quisimos acercarnos más para observar dónde están unidos. Seguimos el camino. Había que subir uno de esos paredones donde sin temor a dudas hay que hacer alpinismo para llegar a la parte alta de los mismos...

VER TAMBIÉN:

El duende y la serpiente emplumada

La etapa más dura

Historia, misterio y leyenda

Ubicación geográfica y características

Monedas antiguas

El Pueblo de los Indios  
.


---

   
Otras Noticias

Santa María: el encanto del pasado

El duende y la serpiente emplumada

La etapa más dura

Historia, misterio y leyenda

Ubicación geográfica y características

Monedas antiguas

El Pueblo de los Indios