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DOMINGO 2 DE FEBRERO DEL 2003 / EDICION No. 22990 / ACTUALIZADA 02:30 am
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María Fernanda Flores de Alemán, ex Primera Dama
“Arnoldo Alemán puso a Enrique Bolaños donde está”

Foto  
.Es ahora una mujer fogueada en la política. Se deja ir con todo lo que tiene contra el presidente Bolaños: “Hacíamos fiestas en mi casa, como el bautizo de mi hija, y en la mesa principal estaba Enrique Bolaños sentado con su esposa... nunca me imaginé que un católico creyente como Enrique Bolaños pudiera tener sentimientos tan negros, tan oscuros, tan llenos de rencor y de odio…”

 

Eduardo Marenco Tercero
eduardo.marenco@laprensa.com.ni

María Fernanda Flores de Alemán clava sus ojos verdes con intensidad en su interlocutor, y gesticula convencida que tiene los argumentos necesarios. Es enérgica y apasionada.



¿Qué ha significado para usted como mujer, madre y esposa, el enjuiciamiento y encarcelamiento de su esposo, el doctor Alemán?

Ha sido difícil y doloroso tener al jefe de la familia encarcelado injustamente. Pero la adversidad nos ha unido. Aspiramos a que se le haga justicia a Arnoldo Alemán.

Sus hijos pueden verlo ahora solamente los sábados por la mañana, cuando antes permanecían mucho tiempo con él; la más beneficiada ha sido Andrea Fernanda, mi niña de dos años, que permanece a su lado.

A mí me ha afectado el no contar con el apoyo de ese hombre como esposo y jefe de familia en los problemas que tenemos a diario: en la finca, ahora me toca a mí ver el ganado, el estado del café, la planilla. Soy ahora cafetalera, ganadera, ama de casa, mamá, esposa, política, jefe de familia prácticamente, aunque Arnoldo está en la casa y eso ayuda bastante.

Tuvimos golpes muy fuertes últimamente. Cualquier psicólogo te puede decir que con tantos trastornos y cambios que hemos sufrido es un milagro que todavía estemos cuerdos. Pero se lo dejamos al Señor. La fe en Él nos ha unido. Yo amo a Arnoldo Alemán, estoy enamorada de él y todo lo que le pase a él es como que me pase a mí.

ENRIQUE BOLAÑOS, “EL ENEMIGO” INESPERADO

Muy pronto durante la conversación apareció la figura del presidente Enrique Bolaños. Se deja ir con todo en contra suya: “Arnoldo Alemán puso a Enrique Bolaños donde está, las bases del partido no lo aceptaban como candidato por no ser liberal. Él lo sabe y eso lo mata, se lo come por dentro”.



¿Alguna vez el doctor Alemán consultó con usted la elección del candidato presidencial del PLC?

Sí. Y Bolaños nunca fue mi candidato. Mi candidato era Iván Escobar Fornos. Se lo comenté a Arnoldo pero él tenía sus ideas concretas. Las encuestas decían que Daniel iba ganando y Arnoldo pensó que con la trayectoria de don Enrique, con la historia antisandinista que él tenía, era el candidato más fuerte para atacar directamente a Daniel Ortega.



¿Y a usted no le gustaba Bolaños como candidato?

No es que no me gustaba, porque yo no tenía nada en contra de don Enrique, siempre le tuve mucho cariño, aprecio y respeto. Siempre aprendí a darle el lugar que le correspondía, porque era lo que Arnoldo exigía y demandaba. A mi boda sólo llegó la familia, a excepción de Enrique Bolaños porque era el vicepresidente de la República. Hacíamos fiestas en mi casa, como el bautizo de mi hija, y en la mesa principal estaba Enrique Bolaños sentado con su esposa. Pero dentro de mi corazón yo sentía que el candidato a la Presidencia por el Partido Liberal debía ser Iván Escobar Fornos.



¿Era un hombre que había demostrado mayor lealtad política?

No solamente lealtad política, era liberal cien por ciento.



Bolaños era conservador.

Así es, y firmó el libro rojo unos meses antes para asegurar su candidatura. Me acuerdo que don Enrique le dijo a Arnoldo que le diera la señal, que le dijera si sería apoyado por él o no, de lo contrario no firmaba ese libro y hasta que Arnoldo le dio a entender que sí, firmó el libro rojo.



¿Usted imaginó alguna vez que cuando Bolaños asumiera su mandato la emprendería contra el doctor Alemán?

A un amigo no se le paga de esa manera. Y nunca me imaginé que un católico creyente como Enrique Bolaños pudiera tener sentimientos tan negros, tan oscuros, tan llenos de rencor y de odio, porque se le sale por los poros el odio y la envidia que tiene por Arnoldo Alemán, por su familia y lo que él representa.

Lo más triste de todo es que ese odio este señor lo viene cargando por todos estos años, imaginate cómo lo fue acumulando, haciéndolo, creciendo y alimentándolo por dentro, al punto de que él explota y reacciona ahora. Pero él fue calculando fríamente hasta dónde tenía que llegar. Fue guardando su odio y rencor por dentro, y esto lo puede decir cualquier persona de fe: las personas que guardan esos sentimientos están podridas por dentro.



¿Quién es Enrique Bolaños para usted ahora?

Un mal agradecido, una persona ingrata, despiadada, una persona que no le interesa Nicaragua, que el odio que le tiene a mi esposo lo ciega totalmente. Él dijo en una reunión que los tres logros que tuvo en sus primer año de gobierno fueron: cerrar La Poderosa, el “golpe de Estado” a la Asamblea Nacional, y echar preso a Arnoldo Alemán. ¿Y el pueblo de Nicaragua qué don Enrique?



¿Es Enrique Bolaños un traidor para usted?

Totalmente. No solamente de la amistad y lealtad hacia un amigo, sino traidor a un partido, del liberalismo y sus bases, él usó al liberalismo y lo traicionó, logró su objetivo, llegó donde quería llegar. Él traicionó al amigo que lo llevó y lo sentó (en el sillón presidencial) y eso es lo que le duele —lo enfatiza— es lo que le duele por dentro, que él está donde está, gracias a Arnoldo Alemán.

DESFILABAN EN “EL CHILE”

¿Sabía Enrique Bolaños que su campaña electoral era financiada con fondos del Estado?

¡Por favor! ¡Nunca se usaron fondos del Estado!... Existió una Fundación creada para ayudar a la democracia en Nicaragua y de allí se utilizaron fondos para la campaña. Don Enrique que no venga a decir que no sabía, porque él igual que todos los que recibían sobresueldos en la Presidencia, los recibía, y nunca preguntó nada.

Además de su sobresueldo le daban cuarenta mil dólares a la Vicepresidencia, de los que nunca rindió cuentas. Y que me diga a mí Enrique Bolaños todo lo que Arnoldo Alemán le dio a doña Lila T. de Bolaños. Lo que ella llegaba a pedir a ese despacho se le daba, si era zinc para las iglesias de Masaya, medicinas para acá... todas las obras sociales que esa señora hizo durante la Vicepresidencia las hizo gracias a mi esposo.

Eso es lo que me duele como esposa de Arnoldo, a mí me consta, yo los he visto desfilar por “El Chile”, a cada uno de ellos, a toditos, en algún momento, pidiendo algo.



¿A quiénes vio desfilar?

Yo vi a Pedro Solórzano, a Alejandro Fiallos, a todos los que ahora expulsan veneno por lo podrido que están por dentro, yo los vi desfilando por “El Chile”, pidiéndole y solicitándole a mi esposo en algún momento.



¿Hasta cuándo será leal usted a Arnoldo Alemán?

No me voy para ningún lado. Estaré con él hasta que la muerte nos separe, porque lo quiero y no lo voy a abandonar. Esta tormenta nos ha unido y fortalecido.



¿Usted prevé que Arnoldo Alemán volverá a la política?

Arnoldo Alemán es líder, sólo que lo maten... sólo un Arnoldo Alemán muerto, no será un Arnoldo Alemán líder.

NO TEME JUICIO

La Procuraduría la señala a usted y a su padre de ir a retirar US$3.9 millones de dólares a Panamá. ¿De dónde venía el dinero y adónde se fue?

La Procuraduría ha manifestado en varias ocasiones que me acusará, el propio Enrique Bolaños lo ha dicho en varias reuniones: “A María Fernanda, esa niña malcriada, ni siquiera la tenemos que desaforar”. Yo se lo he dicho a él: “Don Enrique, no tengo miedo, haga lo que usted quiera, acúseme, demostraré que tengo mi conciencia limpia”. Su problema es que yo estoy hablando, no le gusta lo que está escuchando, las verdades que le estoy diciendo y lo haré porque defenderé a mi esposo ante lo que sea y contra lo que sea.



Hay una carta del doctor Alemán (se la muestro) autorizándola a retirar US$3.9 millones de dólares, en Panamá.

Ese dinero que él me autoriza que yo retire era de las cuentas de las sociedades “holding” de la FDN y no del Gobierno de Nicaragua. No todo estaba en la Fundación, estas cuentas mantenían a la FDN. Cuando yo voy a Panamá, me dicen que las cuentas de la Fundación están congeladas, pero que ésas todavía no lo están, porque no hay firmas de Byron Jerez.



¿Usted logró retirar ese dinero?

Existía el dinero, me dicen que no está congelado, yo voy y lo retiro, como representante de mi esposo, me lo entregan a mí y se deposita en sociedades apartes.



¿Dónde está el dinero?

¡Está congelado! Ya se dieron cuenta que tenía vínculo con la FDN y está congelado, el dinero no es mío y yo no lo tengo.



Su padre hizo también gestiones.

Él no hizo absolutamente nada, ellos dicen que mi padre era el dueño de esas compañías formadas legalmente en Panamá, mi padre no tiene nada que ver.



¿No teme una acusación en contra suya y de su padre?

No temo porque no he hecho nada malo, pero sí sé que viene la acusación.



La Procuraduría acusa al doctor Alemán de haber pagado los viajes de luna de miel y comprar joyas para usted con dinero del Estado nicaragüense. ¿Qué tiene que decir sobre eso?

Mentira, que demuestren, no han podido demostrar nada. Arnoldo Alemán tenía sus gastos confidenciales que los tiene ahora Enrique Bolaños. Hay que preguntarle a él en qué los gasta. Arnoldo como Presidente de la República tenía todo el derecho a tener sus gastos confidenciales y hacer lo que él quisiera. En todos los países existen esos gastos. Arnoldo compraba regalos que se llevaban a presidentes, viajaba mucho para vender al país en el exterior, para conseguir inversiones, como a Taiwan.



¿Con esos gastos confidenciales se compraron regalos para usted?

No te puedo decir porque yo no los compraba, no te puedo decir si eran de esos gastos confidenciales o qué, yo no tuve nada que ver directamente con eso. Pero Arnoldo Alemán era el Presidente de la República, tenía a sus secretarios que se encargaban de ver lo que se podía o no, lo que se manejaba o no.



A cuerpo de rey

Arnoldo Alemán bien podría entonar en la casa hacienda “El Chile” una de sus canciones predilectas, “El Rey”, pues a pesar de ser un reo y de no tener un mariachi a su disposición, sigue viviendo a cuerpo de rey.

Alemán se encuentra en la casa hacienda “El Chile”, de cuatro corredores, la que consta de una habitación, la sala, el comedor y la cocina. “Creen que es una mansión, creen que vivimos en un palacete y no es así”, dice Flores de Alemán.

“Yo vivo en ‘El Chile’ con él en la habitación, las únicas personas —a parte del servicio— que vivimos en la casa, son mi esposo, Andrea Fernanda, mi nieto Iván Antonio, el hijo de Arnoldo José, que lo criamos nosotros, y yo”, explicó.

Añadió que “todo el mundo es registrado, incluido sus hijos y yo, en la noche que me voy a acostar entrego el celular a uno de los policías, no hay manera que tenga acceso a la comunicación, que es el principal objetivo de Enrique Bolaños, aislarlo del partido”.

Alemán lee en este momento un libro sobre el enjuiciamiento al ex presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez. Permanece la mayor parte en los corredores de la casa hacienda, recostado en una hamaca. No lee periódicos, ni escucha ni ve noticias.

Recalcó que la vida de su esposo peligraría en la Cárcel Modelo. “Además, él debería estar libre mañana según la Corte Centroamericana”, dijo.  
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