Alarma embarazo de niña nicaragüense
 | Médicos: casos son muy extraños, pero posibles |
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Ramiro Rodríguez V Corresponsal de La Nación/Turrialba
Entre esta madre y su hijo solo habrá nueve años de diferencia. Esa minúscula distancia generacional, probablemente, los haga compartir más juegos infantiles que otras cosas.
Porque Rosa (nombre ficticio para proteger su identidad) hoy tiene 12 semanas de gestación. Y ella es una niña de nueve años.
El caso ha conmocionado a Turrialba. Hija de inmigrantes nicaragüenses, recolectores de café, Rosa fue víctima de abuso por un joven agricultor veinteañero, nativo de este cantón.
Como consecuencia, su estado físico y emocional es muy delicado. Tanto, que los médicos del hospital local Wílliam Allen decidieron mantener a la menor internada para vigilar el embarazo. Por gestión de los médicos, el caso está en manos del Ministerio Público.
COMPLICADO
El de Rosa es un embarazo de alto riesgo, explicó el médico Henry Troper, uno de los que están a cargo de la niña.
Aunque una chiquita ovule a esa edad, dijo Troper, no significa que esté lista para la maternidad pues no tiene las condiciones intelectuales, psicológicas ni fisiológicas para enfrentar el nacimiento y la crianza de otro niño.
Los médicos de ese hospital están sorprendidos. Nunca habían tenido una paciente así. En el país tampoco existen registro de otros similares.
Tanto la ministra de Salud, María del Rocío Sáenz Madrigal, como el coordinador nacional de la Comisión sobre Mortalidad Materna, Rafael Salazar Portugués, solo tienen idea de haber escuchado de un caso anterior al de Rosa.
Pero nada más pues lo que sí es cada vez más común entre los adolescentes es quedar encinta a partir de los 11 años, dijo Alberto Morales Bejarano, director de la Clínica del Adolescente, en el Hospital Nacional de Niños.
No es casualidad que el 20 por ciento de todos los nacimientos (15,200 de 76,000 al año) sean de jovencitas y una proporción importante de menores de 15 años.
Y esto es un riesgo para feto y madre. Lo demuestran las cifras de mortalidad infantil, que se concentran, en un 20 por ciento, entre los hijos de adolescentes, explicó Morales.
¿CÓMO?
Hasta hace poco se consideraba normal que la menstruación se presentara entre los 11 y 12 años. Sin embargo, se conocen casos en los cuales las niñas menstrúan a los 9 y 10 años.
Según Rafael Salazar, embarazos infantiles como el de Rosa son muy poco frecuentes, aunque no por eso improbables.
De acuerdo con especialistas consultados, este inicio temprano de la pubertad y la adolescencia es, hasta cierto punto, normal.
Una mejor nutrición, la evolución desde el punto de vista biológico y una estimulación hormonal más temprana están dentro de las posibles causas de un desarrollo tan precoz.
El ginecólogo turrialbeño Raimundo Riggioni contó que esta niña no ha sabido lo que es una menstruación porque su primer óvulo fue fecundado.
El psicólogo Joaquín Aguilar, del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), calificó de “atrocidad” lo que está sufriendo Rosa. “Ella no tiene idea de lo que le ocurre, está experimentando un transformación abrupta de su cuerpo, lo que le causa un trauma en su proceso de desarrollo”.
ACTORES DE UNA HISTORIA
En la historia que hoy vive Rosa (nombre ficticio) intervienen diversos protagonistas:
Sus papás: desean el retorno de la niña al hogar pues la única hija que tienen. Sin embargo, su condición de pobreza no les permite dar a ella y a su futuro hijo los cuidados necesarios.
El PANI: la entidad albergará a la niña en un lugar donde tenga relación con pequeños de su edad y donde los especialistas puedan darle atención.
El agresor: Barquero (un turrialbeño veinteañero) está acusado de estupro y violación agravada. Por eso se expone a ir a prisión de seis a 12 años, de acuerdo con el Código Penal.
Por el momento está en libertad. Los padres de la niña no han hecho las diligencias para que la causa avance, por lo que los tribunales actúan por denuncia de los médicos.
Médicos: pediatras y ginecólogos siguen de cerca el caso. La menor está hospitalizada y tiene atención psiquiátrica.
La víctima: tiene doce semanas de embarazo. Ya ha amenazado con quitarse la vida. Le cuesta asimilar los hechos pues no entiende su estado y desea que la lleven con sus padres.
La comunidad: está alterada por la noticia, pero no parecen surgir iniciativas para ayudar.
Lo legal: la alternativa del aborto terapéutico se analizó, pero se desechó ante sus consecuencias negativas.
Tomado de La Nación Colaboró la periodista Ángela Ávalos. 
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