Bebita muere en hueco con agua sucia
Elízabeth Romero elizabeth.romero@laprensa.com.ni
Una vez más la trágica historia se repite. Una bebita de apenas tres años de edad, pereció ahogada en un charco de agua sucia cuando su cabecita quedó atrapada en el inmundo hueco.
Yulissa Maciel Pichardo, de tres años, es la bebita que la tarde del jueves falleció ahogada en un hueco excavado contiguo al baño de la casa en el patio de la misma y la cual está ubicada en el asentamiento Nueva Vida, municipio de Ciudad Sandino.
CASOS SIMILARES
La tragedia no es diferente a los otros casos ocurridos anteriormente (en el segundo semestre del año pasado), uno en el barrio La Merced, en Mateare y otro en el barrio Israel Galeano, al sur oriente de la capital.
La pequeña Yulissa jugaba sola en el patio sin que un adulto vigilara sus movimientos y cayó al hueco, en el cual quedó atrapada su pequeña cabecita.
POLICÍa conoce el caso
Y aunque el caso ocurrió la tarde del jueves, la madre de la niña Miraly Yamileth Pichardo Dolmus, de 23 años, fue remitida al Distrito Uno de la Policía, luego que la mañana de ayer un jefe de sector conoció del caso.
La versión que la madre ofreció a los periodistas fue que todo ocurrió en minutos.
“Estaba lavando, me metí adentro a buscar ropa y cuando salí, mi niña estaba ahogada”, refirió Pichardo.
TERRIBLE HALLAZGO
La primera en descubrir el cuerpecito inerte en el charco de agua sucia fue la pequeña Mayela, de ocho años, hermana mayor de Yulissa, quien relató con su voz suave, que se encontraba junto a su madre en el interior de la casa, mientras sus dos hermanitos Yulissa, de tres y José David, de dos, jugaban afuera.
“Yo los andaba buscando y cuando la hallé estaba en el hoyo”, comentó la pequeña Mayela quien corrió nuevamente a la sala a avisar a su madre de la muerte de su hermanita.
Debido a que la familia no había reportado la muerte de la bebé, el cuerpecito fue remitido ayer al Instituto de Medicina Legal para seguir los procedimientos de ley, explicaron las autoridades.
FAMILIA PIDE AYUDA
Hasta horas de la tarde de ayer la familia de Pichardo no contaba con el ataúd para sepultar el pequeño cuerpecito, una vez que fuese entregado por el Instituto de Medicina Legal.
Julio César Pichardo, tío de la niña y quien labora como vendedor ambulante en el Mercado Oriental, pidió ayuda de quienes puedan solidarizarse con ellos para efectuar las exequias de su sobrina fallecida.
TRÁMITE DE RIGOR
El Jefe de Información y Análisis de la Policía Nacional del Distrito Uno de la Policía, capitán Carlos Espinoza, indicó que la madre de la niña fallecida no fue detenida, sino que fue requerida para que ofreciera detalles sobre el deceso. 
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