Ejército defiende segunda venta
 | Vocero militar afirma que segunda venta de armas fue ofrecida por Nicaragua como señuelo en la Operación Triángulo |
 | Informe de la OEA contradice
y señala que el operativo de
inteligencia fracasó por
infidencia del general Calderón |
|
Xiomara Chamorro xiomara.chamorro@laprensa.com.ni
El Ejército de Nicaragua habría ofrecido todo el proceso de venta del segundo embarque de cinco mil fusiles AK-47 y 17 millones de municiones a los órganos de inteligencia de Panamá y Colombia, para que sirviera de señuelo a la Operación Triángulo, aseguró ayer a LA PRENSA, el vocero de esa institución militar, coronel Adolfo Zepeda.
De acuerdo a esta versión, el segundo proceso de venta se inició a mediados de noviembre del 2001 cuando aún se desconocía que el barco Otterloo de GIRSA desviaría el primer cargamento hacia Colombia.
Según Zepeda, el Ejército inició sus gestiones ante las autoridades nacionales correspondientes, lo que explicaría la autorización presidencial de Arnoldo Alemán, firmada el 12 de diciembre del 2001 y publicada en La Gaceta del siete de enero del 2002.
A finales de enero del 2002, dice el vocero militar, los gobiernos de Panamá, Colombia y Nicaragua se enteran del desvío de armas para los paramilitares colombianos por lo que la inteligencia nicaragüense ofrece el segundo proceso de venta en marcha, como señuelo.
Se firmó un compromiso, afirma Zepeda, y se comenzó a trabajar en esa línea, “pero inexplicablemente Panamá y Colombia se retiraron de la operación y GIRSA no se contactó más”.
“No entendemos el silencio de GIRSA ni la decisión posterior de Panamá y Colombia”, comenta Zepeda.
LA VERSIÓN DE LA OEA
El informe de la Organización de Estados Americanos, confirma que el Ejército de Nicaragua propuso organizar la operación “supuestamente para descubrir a los responsables de la desviación”, pero que la misma habría fracasado debido a que el entonces Inspector General del Ejército, general retirado Roberto Calderón, habría alertado a Ori Zoller, representante de GIRSA, sobre el operativo trinacional.
“Hacia finales de enero de 2002, las autoridades colombianas se enteraron de que las Autodefensas Unidas de Colombia habían recibido las armas nicaragüenses e informaron al Servicio de Inteligencia Naval de Panamá, el que, a su vez, informó al Ejército nicaragüense el 30 de enero de 2002. Ello puso en marcha un empeño trinacional de parte de los servicios de inteligencia de Colombia, Panamá y Nicaragua. Representantes de los tres servicios se reunieron en Managua a comienzos de febrero, y el 6 de ese mes firmaron un acuerdo denominado Operación Triángulo, descrito como un operativo para atrapar al grupo de traficantes de armas, aprovechando el segundo negocio organizado por Zoller”, dice el informe.
De acuerdo a este documento, la Policía Nacional no fue informada por el Ejército de que las armas que había intercambiado habían sido desviadas a Colombia, ni tampoco fue incluida en la Operación Triángulo.
“Durante una entrevista concedida por Zoller al equipo investigador, Zoller dijo que alrededor del 15 de febrero de 2002, decidió suspender el segundo negocio, cuando el general Calderón le informó sobre la Operación Triángulo. Zoller le informó a Julio Solís de la Agencia Vassali y a su propio agente, Leonel Cordón, que ya no necesitaba los contenedores. El general Calderón le dijo al equipo investigador de la OEA que Zoller no sabía nada de la Operación Triángulo”, indica el informe de la OEA.
MOORE ACOMPAÑA A CARRIÓN
La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua, confirmó ayer que la embajadora Barbara Moore acompaña al Jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, en la visita que éste realiza junto al Ministro de Defensa, José Adán Guerra, al Comando Sur. La visita de Guerra y Carrión, por invitación de la Embajada, inició el pasado lunes y concluye hoy. 
|