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LUNES 27 DE ENERO DEL 2003 / EDICION No. 22984 / ACTUALIZADA 1:30 am
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¿Entendimiento nacional?

Avil Ramírez*

“La idea del desarrollo, del progreso de la civilización tiene que ser simultáneamente económica, y política y cultural y aquí empleo una palabra que a muchos va a pararles las orejas: ética o moral”
Mario Vargas Llosa

El escritor Mario Vargas Llosa publicó recientemente un artículo titulado ¿Por qué fracasa América Latina? Es un análisis sencillo, que recoge experiencias pasadas en su natal Perú, y comentarios sobre situaciones ocurridas en Venezuela, Brasil y Chile, principalmente.

Nicaragua es mencionada negativamente en el artículo, refiriéndose al ex Presidente de la República, Vargas Llosa dice: “No es posible que unos países se desarrollen si quienes los gobiernan, o quienes tienen las responsabilidades políticas, son verdaderos gansters, auténticos bandidos que entran al gobierno como entra un ladrón a una casa a robar, a saquear, a enriquecerse de la manera más cínica, más rápida posible”

El escritor destaca la falta de confianza de la ciudadanía en sus instituciones, fenómeno que se repite en la mayoría de países latinoamericanos. Considero que está en lo correcto.

En conclusión señala que podrán realizarse las reformas económicas más acertadas en un país como Nicaragua, pero de nada servirá si no hay una verdadera transformación ético-moral. Pero esa ética y esa moral, no es posible alcanzarlas por medio de un Decreto o un Acuerdo Presidencial. ¡Ojalá que fuera así!

Esos valores tienen que ser cultivados, tanto en el servicio público como en el resto de la sociedad. Debe iniciar a sembrarse la semilla desde las escuelas y —lo más difícil— en la clase política debe existir la voluntad de cambiar, para que prevalezca la cultura del respeto a la ley, al orden y a las reglas del juego.

En su Primer Informe de Gobierno, el Presidente Bolaños anunció que propondrá un Entendimiento Nacional con tres elementos básicos. Uno de ellos, la Estrategia Nacional de Desarrollo, tal como decía Vargas Llosa, podrá ser el más elegante ejercicio académico, cuyo borrador será preparado y revisado por los maestros economistas más brillantes de nuestro país que, -seguramente- incluirá la clásica asesoría de consultores especialistas extranjeros, que elaborarán un Tratado para el Desarrollo Económico de Nicaragua.

Me atrevería a vaticinar, sin conocer más que lo elemental sobre economía, que las conclusiones serán: tenemos que trabajar más, aprovechar nuestro potencial, producir más y mejor, reducir los costos, mejorar la calidad, buscar nuevos mercados, atraer más inversión extranjera, nuevas tecnologías, y otras cosas que ya sabemos.

De nada servirá el mejor documento económico, sino se enfrenta el verdadero reto para abordar lo sustantivo y lo toral, los otros dos elementos de la propuesta presidencial: Las Reformas al Sistema Judicial y al Sistema Electoral. Pero además de ello, como dice Vargas Llosa con principios éticos y morales.

En el caso del Sistema Judicial, conocemos el diagnostico: No hay confianza en los jueces, intereses políticos y económicos, trafico de influencias, falta de una legislación adecuada, retardación de justicia, etc.

En el Poder Electoral es parecido: intereses partidarios, altísimo costo de las elecciones, legislación excluyente y selectiva, y otras cosas que conocemos.

El cuadro ya está rayado. El público (nuestro pueblo) heredero de miserias por malos managers en juegos anteriores, está pendiente. Es la última oportunidad de ganarle el juego a la dependencia y la pobreza. La Comunidad Internacional podrá —incluso— ser el umpire (como casi siempre lo ha sido) de las decisiones que tomen los jugadores.

El Presidente Bolaños lanzó una bola franca —para que la bateen duro— que se resume en: más Prosperidad a través del desarrollo económico, esto es posible mediante las reformas al Sistema Judicial y al Sistema Electoral para fortalecer la institucionalidad.

Este juego únicamente podrá ser ganado si existe voluntad en los actores políticos que tienen la llave: los diputados de la Asamblea Nacional y realizar así los cambios necesarios. Para que haya Entendimiento Nacional, debemos entender todos que esta oportunidad de hacer las transformaciones requeridas, es única. Se ha perdido mucho tiempo y no hay más opciones.

De nada servirá que la Sociedad Civil y el CONPES y todas las ONG habidas y por haber opinen y presenten un impecable trabajo, si esas reformas no son acogidas y reflejadas a través del Derecho Positivo por nuestros legisladores para que después de más de siglo y medio de vida “republicana e independiente”, tengamos una verdadera República, que no dependa más de que nosotros mismos, para ganarle el juego al que debería ser el único enemigo de los nicaragüenses: la pobreza.

* El autor es abogado, secretario privado del Presidente Bolaños.
Ramirez@presidencia.gob.ni  
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