Mayorga destructor
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 | “Soy tapudo, pero cumplo. ¿Qué más quieren de mí?”, gritó el campeón nicaragüense Ricardo Mayorga |
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Edgard Tijerino M edgard.tijerino@laprensa.com.ni
TEMECULA, CALIFORNIA.- Lo confieso. Tengo los huesos húmedos y el cerebro tieso como un palo... Las frases del Coronel de García Márquez vienen hacia mí tan vertiginosas como los golpes destructivos de Ricardo Mayorga, intentando arrancar la cabeza de Vernon Forrest.
“Soy tapudo, pero cumplo. ¿Qué más quieren de mí?”, gritó Mayorga a pulmón abierto en el ring del Ballroom del Hotel Pechanga, después de haber asombrado al mundo del boxeo con su rotunda victoria sobre alguien como Forrest, incluido en la categoría de los fuera de serie.
George Foreman y Evander Holyfield se veían estupefactos, como si hubieran presenciado la caída de una de las pirámides en medio del retumbar de tambores.
LO SALVAN LAS SOGAS
Para Forrest fue una “muerte” dolorosa y atroz, sin remedio. “Podía seguir. Lo mejor estaba por venir”, dijo en la Conferencia de Prensa, pero nadie le creyó. En el momento de la ofensiva final de Mayorga, Forrest fue salvado por las sogas de un derrumbe estrepitoso, y luego avasallado por otro desborde que culminó con la suspensión.
El agresivo y violento púgil pinolero colocó sobre el ring pasión, fortaleza y convicción, para desarticular a un adversario colocado entre los tres mejores del mundo libra por libra.
“Es grandioso... Es grandioso”, gritaba Don King. “Puede vencer a cualquiera en las 147 libras y avanzar más allá... Mayorga no tiene límites”. Luego habló de la posibilidad de ir en busca de los otros dos campeones, Margarito y Piccirillo, este mismo año.
NO LO DEJÓ NI PENSAR
“El plan funcionó. Ricardo no le dio tiempo ni espacio para pensar. Eso era clave en los primeros asaltos y Forrest nunca pudo organizarse. ¿Qué se puede hacer frente a una máquina infernal de tirar golpes y que además aguanta?”, dijo tratando de controlar sus emociones Héctor Pérez, uno de los adiestradores de Mayorga.
“Demostré que no soy un payaso. Que lo que digo, lo hago... Estoy listo para todos los que quieran enfrentarme si es que encuentran alguno por ahí”, apuntó el ahora Campeón Welter de la Asociación y el Consejo Mundial de Boxeo (AMB y CMB).
“¿No decían que me iba a boxear, que podía noquearme, que encontraría la forma de neutralizarme?” Les preguntó: “¿Pudo hacerlo? Soy bestial, nadie puede pararme. Si quiere otra oportunidad se la doy... Lo voy a triturar”.
El Presidente de la AMB, Gilberto Mendoza, considera que frente a la pelea de su vida Mayorga consiguió su más alto nivel. “Fue tan fiero como siempre, pero mejor boxeador. Supo golpear a un hombre tan difícil como Forrest hasta liquidarlo sin objeciones. Le dio un round importante a la AMB en la comparación de campeones”.
"¡ES GRANDIOSO... ES GRANDIOSO", GRITABA DON KING "PUEDE VENCER A CUALQUIERA... NO TIENE LÍMITES"
Mayorga levanta al público tumbando a Forrest con dos izquierdas consecutivas, una de ellas aterrizando en la nuca del campeón CMB acompañada de un empujón. El referee Marty Denkins realiza el conteo y Mayorga toma ventaja 10-8
En el segundo asalto, Forrest se ve obligado a guerrear sin renunciar a su largo y potente jab zurdo, buscando cómo abrir espacios. Dos ganchos ascendentes de derecha ponen a prueba la resistencia de Mayorga, quien insiste con sus arremetidas.
Forrest pierde en un intento de cambio de golpes en el tercer round. Mayorga arremete, lo lleva hacia las sogas, y con un par de derechas casi lo saca por entre las sogas y le voltea la mirada. 
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