Depredan bosque en Las Minas
Heberto Jarquín Manzanares CORRESPONSAL/TRIÁNGULO MINERO departamentos@laprensa.com.ni
La delegación del Instituto Nacional Forestal (Inafor) en el Triángulo Minero y la Alcaldía de Bonanza, investigan una denuncia interpuesta por indígenas de la zona, sobre la extracción ilegal de grandes volúmenes de madera en la cuenca del Río Tunky, ubicada entre los municipios de Rosita y Bonanza, Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN).
El miércoles 15 de enero, una comisión integrada por el delegado del Inafor en el Triángulo Minero, Ing. Dianer Sánchez, el técnico forestal de la Alcaldía de Rosita, Carlos Mayorga y el asesor forestal del municipio de Prinzapolka, Pedro Rocha, visitó las comarcas de Dibalhill, Wihilwás, Kalmata y Betania, ubicadas en las riberas de los ríos Bambana y Tunky, donde se observa amplias zonas boscosas devastadas.
Kalimán Rigby López, juez comarcal de Kalmata, denunció ante esta comisión, que en el último semestre del año 2002, los señores Débor Gómez Escobar, Norman Fenly y Julián Montiel, originarios de la comarca Wasakín (municipio de Rosita), cortaron unos 5,000 árboles para vendérselos a una empresa productora de láminas de plywood.
Rigby sostiene que gran parte de esa madera se perdió porque los señores antes mencionados no tuvieron la capacidad de sacarla y la dejaron flotando en el Río Tunky. Un equipo de LA PRENSA que acompañaba a la comisión investigadora, constató que decenas de árboles fueron abandonados en las inmediaciones del río y en las riberas aledañas.
DESPALE ILEGAL
El delegado de Inafor en el Triángulo Minero, Ing. Dianer Sánchez, dijo a LA PRENSA que esa institución no ha autorizado ningún plan de manejo o de aprovechamiento en esa zona, por lo tanto toda la madera extraída allí fue cortada ilegalmente.
Mientras que el técnico forestal de la Alcaldía de Rosita, Carlos Mayorga, enfatizó que esa comuna tampoco ha dado avales para aprovechamiento de madera en ese lugar. El vicealcalde de Bonanza, Alfredo Moreno, coincidió al afirmar que en la zona de Kalmata, Betania y Wihilwás, no han autorizado ningún plan para corte y comercialización de madera.
TIERRA ARRASADA
El juez comarcal de Kalmata, Kalimán Rigby, dijo a LA PRENSA, “estamos preocupados porque la mayoría de los árboles cortados a la orilla del Río Tunky son de ceiba, una de las especies más utilizadas para fabricar láminas de plywood.
“El caudal del Río Tunky y Bambana ha disminuido y las riberas sufren una fuerte erosión porque los han dejado sin cobertura boscosa”, indicó Rigby.
La periferia de las comunidades Kalmata, Wihilwás, Betania y Dibahil, está cruzada por trochas abiertas con tractor, que conducen a los ríos Tunky y Bambana, por donde sacan los árboles los madereros furtivos.
INVESTIGACIÓN EN MARCHA
El delegado de Inafor en el Triángulo Minero, Ing. Dianer Sánchez, afirmó que en base a la denuncia interpuesta por el juez comarcal de Kalmata, Kalimán Rigby, que es secundada por la secretaria de la Defensoría de la Mujer Indígena de Wasakín, Cristina Poveda, se procederá a realizar una investigación exhaustiva sobre el corte de unos 5,000 árboles sin ninguna autorización.
“La inspección inicial me permitió cerciorarme que efectivamente se extrajeron grandes volúmenes de madera y que otra parte quedó abandonada en la zona de Kalmata, Wihilwás y Betania”, indicó Sánchez.
Añadió que en los próximos días enviará a los técnicos de Inafor para que hagan un inventario de toda la madera cortada y la que quedó abandonada, lo mismo que se investigará cuáles fueron los tractores, maquinarias y equipo de extracción utilizados para cortar y trasladar la madera, ilícitamente.
“Después del inventario y la investigación, le pasaremos un informe a la Procuraduría Ambiental porque a esa instancia le corresponde formular las demandas y sanciones que se aplicarán a las personas que cortaron y comercializaron madera ilegalmente, lo mismo a las que proporcionaron las maquinarias para esta actividad”, señaló el funcionario de Inafor.
En tanto, el vicealcalde de Bonanza, Alfredo Moreno, dijo que esa comuna va a investigar por cuenta propia todo lo relacionado con la actividad ilícita del corte de madera en Wihilwás, Kalmata, Betania y en el Área Protegida de Banacruz y el Cerro Amazonas.
“Necesitamos la participación de la Procuraduría Ambiental, el Marena, el Inafor y el Consejo Regional Autónomo de la RAAN, para poder frenar el corte ilegal de madera y castigar a los responsables de esta actividad”, recalcó Moreno.
TRUENAN AMBIENTALISTAS
Jacinto Icabalceta, activista ambientalista del municipio de Rosita manifestó que las instituciones del Estado encargadas de regular la industria forestal y la protección al medio ambiente no han sido capaces de frenar la destrucción del entorno natural.
-“Abundan evidencias del accionar ilícito de un sinnúmero de madereros furtivos, pero la Procuraduría Ambiental no tiene presencia en la zona; se limitan a funciones burocráticas cosméticas en la capital”, señala Icabalceta.
-Icabalceta denunció que algunas personas ligadas al negocio de la madera reproducen los avales y guías forestales en scanner, para burlar los controles del Inafor y el Marena, cuando trasladan el producto cortado ilegalmente.
-Al mismo tiempo, instó a los diputados de la Asamblea Nacional para que agilicen la promulgación de la nueva ley forestal para detener el desorden actual en el aprovechamiento de la madera. 
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