Imaginación
Leoshara García Calvo
La motivación del artículo de Arquímedes González (“Mis días con café”) publicado en la sección Revista de LA PRENSA del viernes 10 de enero corriente, de “hacer volar la imaginación” al lector, y su excelente forma descriptiva de acomodar sus frases, me gustan muchísimo y le felicito. Le confío que soy una lectora súper difícil, al punto que muy rara vez me detengo a leer ciertas columnas, y las elegidas tienen que ser demasiado interesantes y de gran contenido, o muy agradables a mí para poder finalizar en ellas.
Sólo el gran escritor Gabriel García Marquez e Isabel Allende, en algunas de sus obras, habían hecho transportar mi imaginación. En esta ocasión los “Días con café” lo hicieron también, al punto de que llegué a sentir el aroma de esa bebida y vi a Arquímedes González de niño disfrutarla. Esto es más importante aún cuando el café se encuentra entre una de las últimas bebidas apetecibles a mí.
Finalmente quiero expresar que sus padres (de Arquímedes) fueron dichosos al tener café, tortilla, queso y crema, alimento tan característico e infaltable en toda mesa nica, ¡muy nica! Y estoy de acuerdo con él: ¡A consumir lo nuestro! 
|