A jurado pederasta de León
Mercedes Peralta Corresponsal / León departamentos@laprensa.com.ni
Los leoneses amanecieron con gran expectativa por lo que pueda pasar hoy en el jurado de conciencia que juzgará al presunto pederasta Tulio Aguilar Orozco (38), cuyo caso escandalizó a esa sociedad en mayo del 2002.
Junto a Aguilar, también se juzgará a Alejandro López Sevilla, alias “Cerro Negro”, a quien la Policía y testigos del caso, señalaron como cómplice de los presuntos abusos y explotación sexual de menores.
Aguilar fue sentenciado con auto de prisión por delitos sexuales en contra de varios menores que deambulaban por las calles de la ciudad. Las denuncias fueron interpuestas por las madres de algunas víctimas, y el Juez Primero de Distrito del Crimen de León, Douglas Toruño, encontró méritos en la acusación de violación en cuatro menores, tentativa de violación en otro, corrupción de menores, abusos deshonestos en su ahijadito y uso indebido de nombre.
Ahora, la causa será sometida a jurado a pesar que en el Tribunal de Apelaciones de León, se tramita un recurso a favor de ambos reos y en contra del sobreseimiento definitivo que benefició a cuatro fotógrafos. El juez Toruño habría esperado la sentencia de Apelaciones, pero los reos llevan más de seis meses detenidos.
PAGABA CON COMIDA
El hombre supuestamente buscaba menores en la calle, los invitaba a salir y los llevaba a moteles y lugares inhóspitos; los fotografiaba desnudos y les hacía el sexo, para “pagarles” después con comida, dinero o pegamento, según declararon las víctimas ante el judicial.
En su declaración, el indagado afirmó que todo era un plan orquestado en su contra, por personas vinculadas en primer grado de consanguinidad y afinidad y que sus hermanas quieren destruirlo moralmente para quedarse con su herencia familiar.
David Molina Lugo, defensor de Aguilar Orozco, habría sostenido en su alegato de primeras vistas que el móvil del asunto no fue comprobado y que su cliente fue condenado por el mismo delito por el cual fue procesado y sobreseído definitivamente en 1998.
Para el defensor, el hallazgo de fotos pornográficas no constituye delito. “No las llevó mi defendido, fueron puestas por mano criminal. Es un complot orquestado”, habría sostenido, tras señalar supuestas nulidades procesales.
NO HAY INCAPACIDAD MENTAL
El abogado Molina Lugo, durante el proceso, en varios momentos alegó “demencia” a favor de su cliente, un ingeniero industrial que se habría desempañado como docente universitario. Sin embargo, el siquiatra del Instituto de Medicina Legal dictaminó lo contrario.
El supuesto acoso sexual de Tulio en contra de algunos reos en el Sistema Penitenciario de Chinandega, donde guarda prisión, fue informado en junio por el director del penal al juez Toruño, pero tras la amonestación, aparentemente, la actitud del reo cambió.
LA COMPLICIDAD
Las declaraciones de dos de las víctimas en contra de Alejandro López Sevilla, “Cerro Negro”, quien les pagaba con pegamento o licores los “favores sexuales” y en cuya cantina, en el sector de la antigua estación, Tulio Aguilar Orozco alquilaba cuartos para llevar a los chavalos; además de la inspección ocular, fueron suficientes para que el juez le dictara auto de prisión. “Cerro Negro” no aceptó los cargos y negó conocer a Aguilar.
El fiscal Freddy Arana Rivera apeló el sobreseimiento definitivo dictado en favor de los dueños de los laboratorios fotográficos, donde el presunto pederasta, con la identidad de Silvio Solera, revelaba las películas. Arana acusará ante el jurado a Aguilar y López.
La causa quedó abierta contra Néstor Villavicencio, ex jefe de uno de los estudios fotográficos, quien se encuentra fuera del país.
ARCHIVOS INFAMES
Unas 300 fotografías de menores desnudos y 4,446 archivos y 51 carpetas creadas en el disco duro de una computadora que le fue ocupada a Tulio Aguilar Orozco, que contienen imágenes pornográficas de jóvenes bajadas en Internet, rolan en el expediente de más de mil folios, como pruebas de los delitos. 
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