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MIéRCOLES 15 DE ENERO DEL 2003 / EDICION No. 22972 / ACTUALIZADA 2:30 am
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Opinión económica
La Administración en la Mipyme nicaragüense

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Ronald Tenorio
ronadltenorio@yahoo.com

El sector económico de la micro, pequeña y mediana empresa (Mipyme) nicaragüense, ha logrado un significativo desarrollo, cuantitativo y cualitativo, desde principios de la década de los 90. Tanto es así que hoy se perfila como uno de los pilares de la economía nacional, principal generador de empleos permanentes y autosostenibles, y en consecuencia efectivo método para atenuar la pobreza extrema. Las políticas gubernamentales de fomento y respaldo a esta esfera, si bien incompletas e imperfectas, junto con el decidido apoyo de organismos no gubernamentales (ONG) e instituciones microfinancieras afines, han sido determinantes e el proceso de nacimiento y paulatina consolidación de estas organizaciones empresariales.

Sin embargo, aún persisten entre los propietarios/administradores de la mayoría de los pequeños negocios, debilidades técnicas, metodológicas y conceptuales, en cuanto a la administración de sus empresas se refiere. La ausencia de una adecuada preparación previa en dirección de negocios, conduce a una administración empírica, reactiva e intuitiva, que se convierte en u riesgo para la estabilidad y supervivencia misma de la microempresa. Ello sin contar con el ambiente socioeconómico adverso que enfrentan actualmente las organizaciones de este tipo en nuestro país.

Consciente de esta realidad, un microempresario responsable está en le deber y la necesidad de implementar una conducción formal y organizada de su negocio, de modo que permita la adecuada explotación de todos sus recursos, la minimización de sus costos, maximización de sus utilidades, y el crecimiento del negocio a través del tiempo.

Sólo en esta forma podrá garantizar el desarrollo de su empresa, y con ello el sustento y bienestar de su familia y trabajadores. Más aún cuando es el núcleo familiar quien constituye el total o la mayor parte del personal de la empresa, como suele suceder entre las Mipymes nicaragüenses.

Es posible afirmar que, en términos generales, la administración de una microempresa no difiere de la dirección de una empresa grande. Tanto el gerente general de una gran organización, como el propietario/administrador de un pequeño negocio, deben realizar las mismas funciones básicas de la administración: planificación, organización, dirección y control. Una breve guía de estas funciones para el microempresario nicaragüense es la siguiente:

1. Planificación

Actividades: planificación estratégica, táctica y operativa de la microempresa.

Beneficios:

Es necesario planificar, mediante la elaboración de presupuestos y costos, gastos, producción, ventas y demás actividades del negocio, para periodos de corto plazo. Esto genera un sentido de orden y propósito, indispensables para alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.

2. Organización

Actividades: diseño del organigrama de la microempresa.

Beneficios:

Es preciso determinar las relaciones jerárquicas y funcionales del personal, establecer por escrito y formalmente las tareas, responsabilidades y derechos de los trabajadores, aún si se trata de algún negocio pequeño familiar. Hacer esto ayuda a incrementar la eficiencia y organización de la microempresa.

3. Dirección

Actividades: ejercer un liderazgo efectivo.

Beneficios: Aunque existen diversos estilos de liderazgo, es conveniente ejercer aquel que maximice la obtención de resultados en la microempresa, a través de una relación de respeto y colaboración con el personal.

4. Control

Actividades: definir controles administrativos y contables informes comparativos, de desempeño, etc.

Beneficios:

Resulta de crítica importancia establecer controles con el fin de corregir desviaciones o incentivar aciertos alcanzados.

Esto se traduce en ahorro de tiempo y dinero, y permite que la microempresa conserve y mejore su calidad y eficiencia.

Corresponde al micro, pequeño y mediano empresario nicaragüense, como administrador no sólo de una organización comercial, sino del medio de subsistencia de su propia familia y de sus trabajadores, realizar todo esfuerzo posible para garantizar la buena marcha de su negocio. La formalización y tecnificación de su labor de su labor gerencial, ofrecerá una contribución a la sociedad entera, a través de la consolidación y el desarrollo de tan importante sector económico.

El autor es consultor empresarial.  
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