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MARTES 14 DE ENERO DEL 2003 / EDICION No. 22971 / ACTUALIZADA 02:30 am
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Marelene Philippin y el arte del pastel seco y grasoso

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LA PRENSA/Cortesía

 

Emilio Zambrana
CORRESPONSAL/GRANADA
revista@laprensa.com.ni

Los títulos de algunos de sus cuadros, como “Melancolía”, “Ecce Homo”, “Meditación”, “Vegetal” y “Balada de otoño”, de la conocida pintora alemana Marelene Philippin nacida en 1948 en la ciudad de Leonberc en las cercanías de Stuttart, nos remiten a una dimensión del pensamiento, como consecuencia de un “trabajo pensado”.

Con estudios en educación, literatura alemana, psicología y sociología, la pintora alemana aprehende de esas disciplinas un estado vital para trasladar ideas y conceptos a través de coloridos y vistosos colores como el rojo, el azul, el verde y el amarillo entre otros a sus cuadros.

La técnica que emplea, trabajos con pastel seco y pastel grasoso, con estilos abstractos, la introduce por el mundo plástico que desea magnificar y mostrar: “ver el mundo en todo su esplendor… el entorno de los seres humanos, la misma figura humana y los vegetales”, dice la pintora alemana cuya exposición es la primera que realiza en América Latina y fue Granada precisamente la que le llamó la atención al apreciar en esta ciudad esos elementos que ella le atribuye a su obra.

“Mis trabajos plásticos no son producto del estómago, son el producto final de todo un proceso”, dice sin ambages Marelene Philippin, mientras Dieter Stadler, director de la Casa de los Leones, afina la traducción del alemán al español sin dejar escapar los conceptos de la artista y sus propias expresiones sobre el arte.

En tal sentido la artista alemana, que por primera vez nos visita, ofrece al espectador una variedad de estímulos cuya preminencia de colores con pequeñas dimensiones en sus trabajos plásticos, presenta conceptos e ideas —insiste— como consecuencia de un proceso de aprendizaje pero sin caer en una actividad puramente academicista o pedagógica.

La exposición de Marelene Philippin, es un recorrido por cinco años de trabajo en el que experimenta, según confiesa, “una reducción del color y un cambio de temáticas”. Pero en esta exposición seleccionó cuadros con mayor “emotividad”, pues la artista alemana considera que nuestro ambiente se presta para que los sentidos asuman los conceptos que ella desea transmitir en sus cuadros.

Curadora de una exposición de grabados de los miembros del Taller de Grabado de la Casa de los Tres Mundos y amiga del artista plástico y grabadista, Wolfgang Hunecke y de los miembros de la Fundación “Pan y Arte” de Alemania, fue así que poco a poco fue conociendo sobre Nicaragua hasta ser invitada a exponer en la Casa de los Leones.  
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