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MARTES 14 DE ENERO DEL 2003 / EDICION No. 22971 / ACTUALIZADA 02:30 am
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Culpables: policías levantados

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Jehú Hernández Sandoval
jehu.hernandez@laprensa.com.ni

Cada vez que se produce un accidente de tránsito en el que se ve involucrada una unidad de transporte colectivo, sus conductores, ayudantes y dirigentes gremiales culpan a los “policías acostados”, aduciendo que el diario trajinar les daña sus unidades.

Sin embargo, personalmente creo que los culpables de que ocurran esos accidentes son los “policías levantados”, es decir, los que tienen bajo su responsabilidad la regulación del tráfico en Managua. Además, los accidentes no se producen solamente por fallas mecánicas, sino que la gran mayoría son producto de la irresponsabilidad de los conductores.

Y es que la poca beligerancia de la Policía de Tránsito, o más bien de los agentes reguladores de tránsito, propicia e incentiva la actitud irresponsable de una gran parte de chóferes de rutas urbanas e interurbanas.

Los conductores de vehículos particulares son testigos de la forma en que los agentes reguladores que se encuentran apostados en los semáforos de la capital, sonríen entre sí o con el chofer de alguna ruta que con una mala maniobra obliga a otro conductor a replegarse hacia la cuneta o hacia el carril contrario.

Les parece graciosa la actitud temerosa de un conductor que se repliega para evitar ser embestido por esa enorme masa de hierro, que en caso de impactar, no sufriría ningún daño en su carrocería, no así el vehículo afectado, daños que tampoco están dispuestos a pagar.

Son cientos de ciudadanos que han sido chocados por buseros que han tenido que reparar sus vehículos por cuenta propia. Ningún documento, aunque sea legal, los obliga a pagar los daños. Unos se declaran en la ruina, otros se autodenominan “dilleros”, es decir, que no son trabajadores permanentes sino sustitutos y al final nadie los conoce ni sabe dónde viven. Y cuando alguno dice que va a pagar, ofrece cuotas mensuales de cien córdobas para cancelar cuentas de varios miles de córdobas.

Seguramente esa temeridad con que conducen los buseros se basa en que los policías tienen cierta afinidad con ellos. No los multan, ni siquiera los detienen para hacerles un llamado de atención. Pero la verdad es que si existe algún regulador dispuesto a aplicar una sanción, se ve imposibilitado, ya que para detener al busero tendría que salir corriendo tras de él.

Y sabiendo eso, los buseros se “tiran” la luz roja de cualquier semáforo en las propias narices de los policías y éstos, o se ven imposibilitados para hacer algo, o simplemente no se dan por aludidos.

Creo que ya es hora de que las autoridades correspondientes hagan algo concreto para frenar esa ola de muertes provocadas por las unidades de transporte colectivo. Entre más flexible sea la aplicación de las leyes de tránsito, más impunidad habrá entre los buseros.

Señores policías, no permitan que continúen muriendo más bomberos, policías, estudiantes, ancianos, niños o truncando los sueños de una familia al arrebatarle la vida a uno de sus miembros. ¡Hagan algo por evitarlo!  
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