Inventario nacional para el 2003
Alfonso Efraim Castellón Ayón acastell@alfanumeric.com.ni
Me acuerdo de las tiendas de Managua (antes del terremoto) y sus escaparates tan variados y originales. También quedó grabado en mi memoria un pequeño rótulo que decía “Cerrado por inventario”, esto ocasionaba el cierre de la tienda mientras hacían cuentas de sus “existencias” (mercadería). Luego aprovechaban para cambiar un poco la tienda reabriendo posteriormente con nuevas ofertas, precios diferentes y por supuesto los famosos “baratillos” o gangas.
Si comparamos (aunque groseramente), a nuestra querida Nicaragua con una gran tienda, que cerró por inventario desde el 20 de diciembre hasta el 6 de enero del 2003, para reabrir con optimismo, nuevas ofertas y promociones de ventas, nos encontramos al nuevo año, con la población activa (económicamente) en espera de mejoría y buenas oportunidades para entrar al mercado de la oferta y la demanda. Ansiosa de ver al gerente general y sus vendedores ofreciendo algo diferente: más empleos, obras y oportunidades para todos. ¿Qué le depara el futuro a nuestra grande tienda?
Si el gerente general y sus colaboradores no se bajan los grandes sueldos, estipendios y otros anexos, lógicamente que tendrán que vender más caro, para poder pagarse los sueldos y obtener alguna ganancia. Los costos de producción son muy altos, hay que bajarlos. No es necesario haber asistido al INCAE para hacer estas apreciaciones.
Y si ahora, nos vienen durante el año 2003, que ¿dónde vamos a poner al ex gerente general deshonesto que echaron preso en el 2002, casa por cárcel o en la Modelo? Podríamos pasar todo el año en ese nuevo cuento. En el peor de los casos discutiendo si lo benefician con una amnistía o no. Qué terrible problema. Pareciera que nos gustan los enredos. La cosa es simple: Que lo judicial prive sobre lo político.
Desafortunadamente mis escritos han sido criticados por funcionarios del presidente Bolaños, pero no importa, seguiré aportando desde mi “humilde cabaña” como diría mi adorado abuelo Alfonso para poner un granito de arena en esta inmensa obra que tenemos por delante: Reconstruir nuestra patria, para bien de todos los nicaragüenses y no para disfrute exclusivo de “la clase política”.
Ánimo señores encargados de hacer funcionar este bello país. Hay que hacer sacrificios enormes, y como dice alguien en “Cartas al Director” en la página Editorial de LA PRENSA del 8 de enero del presente año: “Los puestos claves deberían ocuparse por gente capaz y que lleguen al Estado con vocación de servicio y no con afán de enriquecerse”.
A los funcionarios públicos el país les agradecería su sacrificio. El dinero es una paga y termina. El privilegio y el honor de haber servido a su patria es imperecedero.
Creo que el pueblo nicaragüense está cansado de tantas promesas de políticos, caudillos y dirigentes gremiales. Aquí lo que se necesita es: Un plan de acción práctico, la recuperación de los valores morales, un enérgico actuar de las autoridades, especialmente en los casos de abusos deshonestos en el ejercicio de un cargo público y “profundo respeto al derecho de propiedad”. Sin lo último no podrá haber “buenas ventas” y el pequeño rótulo “Cerrado por inventario”, saldrá a relucir nuevamente.
Dios ilumine al gerente general para que la tienda pueda ofrecer: “Buenos productos al alcance de todos los nicaragüenses”.
El autor es abogado y notario. 
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