Millonaria adquisición de medicinas se “hizo humo”
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Mariángeles Argüello, ex Ministra de Salud. (LA PRENSA/ Archivo) |
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Amalia Morales amalia.morales@laprensa.com.ni
Mientras las calles se inundaban de propaganda electoral en 2001, período de las votaciones presidenciales, los hospitales, puestos y centros de salud languidecían por falta de medicamentos, crisis que se acentuaría el siguiente año.
Ese año el Ministerio de Salud, Minsa, oficialmente no compró medicamentos con fondos estatales. La última compra se registró en 2000, por cinco millones y medio de dólares, y consta en los registros del ministerio, según María Martha Solórzano, jefa de adquisiciones del Minsa desde el año pasado.
En su momento, las autoridades dijeron que por restricciones presupuestarias del gobierno se anularon las compras.
Pero a pesar que no se hizo compras en 2001, el Minsa desaduanó 25 millones de dólares, de acuerdo con reportes de la Dirección General de Aduana (DGA). Con eso, el Ministerio se convirtió en el primer importador de insumos médicos ese año, ya que en total se importaron 79 millones de dólares.
Esa cantidad importada es un 68 por ciento más de lo que se adquirió el año siguiente (2002) cuando el país cambió de gobierno.
Es probable que los 25 millones de dólares a favor del Minsa, tengan otras fuentes de financiamiento como donaciones y compras que hacen organizaciones como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a favor de la institución. Fausto Carcabelos, Director General de Aduanas, aclaró que esa cifra incluye todo lo que desaduanó el ministerio a través de sus bodegas.
Carlos Gómez, Secretario del Minsa ese año, estima —pero no está seguro— que unos 15 millones de dólares ingresaron para el programa de modernización que financia el BID.
Durante 2001 fue ministra de Salud Mariángeles Argüello, quien con su esposo Silvio Argüello se encuentran prófugos de la justicia por haber participado, aparentemente de forma fraudulenta, en la compra de camionetas con fondos del Estado, en contubernio con el ex director general de Ingresos, Byron Jerez, quien actualmente guarda prisión.
En el juicio abierto por delitos electorales de nuevo resultó implicada la ex ministra Argüello, por su gestión en Salud, eso porque en el año de las votaciones se denunciaron supuestos desvíos de medicamentos que favorecieron a las brigadas médicas del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Entre junio y julio del año electoral, Gustavo Porras, Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), denunció un supuesto desvío de medicinas hasta por un millón de córdobas en el Minsa.
Más tarde, para los meses de agosto y septiembre, la Contraloría General de la República (CGR) ordenó una auditoría, sin embargo, los archivos de los diarios de los meses sucesivos no registran resultados de esa revisión.
En algunos municipios donde el partido de gobierno anduvo en campaña aparecieron frascos de medicamentos, supuestamente donados por el Japón, con el sello del PLC.
No tardaría en salir a luz pública otra denuncia, que implicaría a la ex directora del Centro de Insumos para la Salud, CIPS, Rosario Meza.
El gobierno abrió juicio a Meza y a tres funcionarios más por perjudicar al Estado al desviar 101,000 córdobas en medicamentos. A inicios del año pasado, la justicia eximió a todos de culpa. Sin embargo, las nuevas autoridades del Minsa apelaron la sentencia.
DESABASTECIMIENTO
Mientras eso ocurría, la red asistencial pública compuesta por 1,055 unidades, enfrentaba una creciente escasez de medicamentos desde mediados de 2001, la que llegó a sus extremos al año siguiente.
Adolfo Gaitán, Director del Hospital “Roberto Calderón”, asegura que las existencias en bodegas alcanzaron un 70 por ciento de desabastecimiento en los peores meses.
Desde mediados de 2000, Argüello había sido advertida de las carencias que habría en 2001, según recuerda el ex viceministro de Salud, Stanley Atha, actual asesor de la Presidencia.
Atha dice que Argüello era la única que manejaba las adquisiciones y al CIPS, y “era totalmente cerrada, lo tenía a uno maniatado”, según él.
OSCURA LICITACIÓN
Antes del nuevo mandato, la última compra que el Minsa ejecutó fue la de 2000, cuestionada en su momento por favorecer supuestamente a empresas del ex director de Ingresos, Byron Jerez, quien para eso se valió de Harvey Mayorga, jefe de adquisiciones del ministerio.
Mayorga había sido gerente administrativo financiero de la DGI, y posteriormente resultaría implicado con Jerez en otros casos de corrupción.
Carlos Gómez, ex Secretario General del Minsa, asegura que por su intermediación Mayorga fue retirado del Minsa. “Le dije (a Mariángeles Argüello) que mejor lo corriera”, afirma.
En declaraciones de 2001, Gómez dijo que los insumos de la licitación 32 ingresaron hasta ese año.
CONTRALORÍA INDAGARÁ
El contralor colegiado Francisco Ramírez dijo ayer que ahora que “están haciendo la denuncia del delito electoral” para ver si se usaron recursos del Estado o no en la campaña del PLC, a partir de la denuncia de la Fiscalía, los auditores examinarán el Ministerio de Salud. Por ahora trabajan “frenéticamente en el Banco Central”, donde “supuestamente está lo más grueso”, afirmó Ramírez. 
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