Abandonan a bebé en caja de cartón
Luis Alemán luis.aleman@laprensa.com.ni
Una caja de cartón sirvió de ataúd a un bebé recién nacido, cuyo cuerpecito fue abandonado en el terreno donde se construirá el Parque Padre Fabreto, en el reparto San Juan de Managua.
El bebé estaba muerto y aún tenía el cordón umbilical y la placenta, confirmaron autoridades policiales del Distrito Cinco, quienes acudieron al lugar alertados por los vecinos del Barrio “Edgar Lang”.
Domingo Sarria, trabajador de limpieza de la Alcaldía de Managua, realizó el hallazgo cuando limpiaba las calles del sector. “Recogía basura, miré la caja, la cargué y la llevé al basurero, detrás del Centro Recreativo Motastepe”, detalló Sarria.
EN CAJA DE CARTÓN
Motivado por la curiosidad y esperanzado en encontrar dentro de la caja algo que pudiera servirle, Domingo abrió el empaque, lo que le presentó una escena terrible. “El cuerpecito del chavalito tenía la placenta y su bracito, irónicamente, cubría parte de su carita”, describió el trabajador de la Alcaldía, que no salía de su asombro.
Al parecer, la persona que colocó dentro de la caja al niño, que según el Insituto de Medicina Legal tenía ocho meses de gestación, se preocupó por acomodar el cuerpecito sobre trozos de esponja, y luego lo envolvió con una camiseta verde, que, a su vez, cubrió con varios periódicos.
“Yo me asusté, y lo único que pude hacer fue buscar a mi compañero y avisar a la Policía”, dijo Domingo Sarria, quien lamentó que existan personas que sean capaces de cometer semejante crimen.
Sarria dijo que eran como las nueve la mañana cuando descubrió la caja y el cuerpecito del niño, cuyo origen se desconoce. Oficiales de la Guardia Operativa de la Policía del Distrito Cinco practicaron exámenes sobre la caja de cartón en busca de huellas dactilares que puedan servir para investigar quién o quiénes abandonaron al bebé.
"ES UN CRIMEN
María Santos Vivas, de 60 años, dijo no haber visto nada sospechoso en el lugar, pero se lamentó de que existan madres con tan bajos sentimientos que sean capaces de matar al fruto de un amor.
“Mejor lo hubiera parido y me lo hubieran regalado”, dijo esta señora, que al ver el cuerpecito del niño frunció el ceño y se le enrojecieron los ojos. “Yo me hubiera hecho cargo de ese tiernito”, dijo doña María Santos Vivas.
En iguales términos se manifestó doña Olivia Brand, de 47 años, quien dijo que matar a un bebé no es más que la presencia del demonio. “Las mujeres hacen cosas y luego no asumen sus responsabilidades”, dijo esta señora, que pidió todo el peso de la ley con los responsables. 
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