Transportistas al sicólogo
Arturo Mcfields Yescas arturo.mcfields@laprensa.com.ni
Al menos 40 buseros serán sometidos a una evaluación sicológica para determinar si deben ser retirados de forma absoluta del manejo de las unidades de transporte, ya que según el comisionado Manuel Roque, Jefe de la Dirección de Seguridad de Tránsito de la Policía Nacional, están poniendo en riesgo su propia vida y la de los usuarios.
“En octubre realizamos un curso para los transportistas, lo hemos venido haciendo a manera de capacitación, sin embargo, existen muchos conductores que se encuentran en un estado que nos preocupa, tienen problemas de ansiedad, gente proclive a la violencia, con antecedentes por alteraciones al orden público, problemas con drogas, robo, y hay que someterlos a evaluación sicológica”, dijo Roque.
Así mismo, indicó que 338 buses no fueron certificados, por no cumplir con los requisitos básicos que establece la Policía de Tránsito para circular y brindar el servicio de transporte colectivo. Estas unidades están en mal estado y ponen en peligro la vida de miles de usuarios.
Estas 338 unidades representan el 25 por ciento de los 1,500 buses que la Policía se propuso inspeccionar el año pasado en Managua, según un informe fechado el 30 de diciembre del 2002 que remitió el comisionado Roque a la Subdirectora de la Policía Nacional, comisionada general Ana Julia Guido Ochoa.
Dicho informe indica que en todo el país la Policía pretendía el año pasado inspeccionar 6,264 unidades, de las cuales sólo revisó 3,320, lo que significa un 51.6 por ciento.
“Son un grave peligro estos buses, las condiciones en las que se encuentra el tren de rodamiento que tiene que ver con la dirección y los frenos, es pésima. Estamos revisando el sistema eléctrico, las condiciones en las que se encuentra la carrocería y el funcionamiento del motor, en algunos casos la batería y el motor de arranque están amarrados hasta con mecate”, subrayó el jefe de Tránsito.
Por su parte, el especialista en salud mental, doctor Gustavo Tablada Zelaya, valoró el problema de los transportistas como una sicopatología que debe ser tratada a fondo. Según el experto, manejar las unidades de buses durante jornadas de 12 horas no es un trabajo que puede ser realizado por cualquier individuo.
“No es un asunto de voluntad o de necesidad, es un asunto de capacidad, de aptitudes, en este caso creo que no es cualquier persona que puede desempeñar este tipo de trabajo que requiere un alto grado de responsabilidad. Todos estos accidentes que vemos en las noticias a diario ponen en evidencia que muchos de los transportistas tienen problemas de inestabilidad emocional, es gente con una salud mental deteriorada”, explicó Tablada.
De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental está definida como el estado de bienestar integral que permite a las personas vivir activamente, participar en el proceso de desarrollo social y enfrentarse con eficiencia y serenidad a las vicisitudes de la vida.
En el 2,002 se produjeron 1,800 accidentes de tránsito en los cuales se vieron involucradas unas 1,090 unidades de transporte colectivo, según estadísticas de la Dirección de Seguridad de Tránsito.
REVISIÓN RIGUROSA
Según el comisionado Manuel Roque, las unidades que no han sido revisadas deberán sacarse de circulación, debiendo entregarlas a los dueños, los que se comprometerán a llevarlas a los talleres respectivos para su oportuna inspección.
Así mismo señaló que entre los principales aspectos a revisar en las unidades del transporte colectivo están “los aspectos referidos al sistema eléctrico, las luces, el sistema de señalización. Vamos a trabajar en inspecciones internas sobre los pasillos de los buses, que en algunos casos están perforados, los asientos están en pésimo estado, con resortes y latas salidas; vamos a ser severos en las condiciones de calidad internas y externas, porque ellos (los buseros) son prestadores de un servicio que afecta a mucha gente.
VIOLENCIA CON USUARIOS
“Los transportistas exteriorizan la violencia en el volante y con los usuarios, es parte de la frustración social que ellos viven. Mucha de esta gente debería estar recibiendo atención profesional y no conduciendo”, dijo el especialista en temas de salud mental, doctor Gustavo Tablada Zelaya. 
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