Homenaje póstumo a un amigo
El día que cumplió 93 años, mi estimado amigo y compañero de escuela, DON DÁMASO POTOSME AMADOR, a eso de las 8:30 p.m. del 10 de diciembre, al llegar a su vivienda en San Juan de Oriente, fue arrollado mortalmente por un vehículo. Inmediatamente fue trasladado al hospital de Masaya, pero en este centro hospitalario no pudo ser atendido por la gravedad del caso y fue trasladado al Lenin Fonseca donde falleció.
Dámaso Potosme Amador, nació en San Juan de Oriente el 10 de diciembre de 1920, fueron sus progenitores, doña Josefa Potosme y don Narciso Amador, maestro de primaria a domicilio.
Recuerdo cuando estudiamos nuestro sexto grado en la primera escuela municipal con los insignes profesores sin título, sólo con sus vocaciones de apóstoles pedagogos que sabían impartir el pan de la enseñanza de esos inolvidables tiempos, del 1930, entre ellos Pedro César Montenegro Montalván, ya en la paz del Señor, Gonzalo Montenegro Vega.
Recuerdo que mi estimado amigo de infancia y compañero de pupitre al cursar su primaria se dedicó al cuido de sus progenitores y se convirtió en un campesino agricultor, cada vez que nos encontrábamos conversábamos sobre nuestros recuerdos de infancia y de nuestras materias escolares de esa grata época.
Hacía hincapié para expresarme que él no tuvo la dicha de seguir estudiando. “Pero que con lo que nuestros maestros nos enseñaron tengo la plena seguridad que soy más que un bachiller actual”, manifestaba con una sonrisa de satisfacción.
La inesperada muerte trágica de Dámaso consterno en todos los ámbitos donde siempre fue portador de mucho cariño y aprecio por sus méritos de virtudes y cualidades que le caracterizaban, con el trato bondadoso y amable con sus semejantes.
Que la luz eterna brille para siempre el alma de mi siempre recordado y sincero amigo, hasta la tercera edad.
Aníbal Gallegos Borgen San Juan de Oriente 
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