Alumnos recibirán clases en el suelo
 |
|
 | Autoridades escolares señalan la falta de pupitres, y de dinero para comprarlos;
algunas reparaciones se hacen con fondos propios |
|
Trabajadores subcontratados reparan pupitres en el colegio Miguel de Cervantes, donde las labores docentes aún no comienzan. (LA PRENSA. I.Hernández) |
| |
Amalia Morales amalia.morales@laprensa.com.ni
En el suelo comenzarán las clases los alumnos de diferentes colegios, que no tienen para comprar y ni siquiera para reparar sus pupitres.
En el Instituto Autónomo Miguel de Cervantes, la Dirección en conjunto con el Consejo de Padres logrará reparar más de 500 pupitres con fondos aportados por los padres de familia.
Para cuando comiencen las clases, el próximo tres de febrero, esperan tener en buen estado unos 1,000 ó 1,200 asientos, sin embargo, les harán falta unos 700 pupitres, lo que esperan se los resuelva el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, MECD.
De lo contrario, los 1,800 estudiantes que proyectan en matrícula promedio por turno, recibirán lecciones en el piso.
En otros colegios los administradores no son tan exactos con sus déficits, pero reconocen que el faltante de asientos escolares es un problema al inicio de cada año escolar.
En el Instituto Miguel Ramírez Goyena están sacando cuentas para ver si podrán reparar unos 500 pupitres, que quedaron en pedazos el año pasado.
Otro colegio que necesita renovar pupitres o por lo menos reparar unos 200 es el Autónomo Maestro Gabriel.
Las autoridades escolares no hablan de comprar nuevos pupitres, cuyos precios oscilan entre 250 y 350 córdobas, los de metal y madera, respectivamente. Mientras la reparación cuesta entre 80 y 100 córdobas.
Los tres colegios anteriores situados en la capital tienen capacidad para alojar a unos 5,000 estudiantes en sus tres turnos de clases. Y ninguno de los tres tiene confirmado apoyo del MECD para renovar pupitres.
El rubro de suministros y materiales del presupuesto de Educación del 2003 para educación fue recortado en 15 millones de córdobas. Quedó en 75 millones. Se desconoce aún si habrá una partida para compra o reparación de pupitres.
APORTES VITALES
En el caso del Cervantes, las autoridades se han valido del aporte de los padres de familia. Alrededor de 64,000 córdobas se invertirán en el arreglo de los asientos, pero también en la reparación de otra infraestructura.
Parte de esos fondos los ocuparán en la construcción de unas oficinas para la Dirección y en la reparación del tendido eléctrico.
Juan Narváez, director de ese instituto, explicó que quedarán pendientes el arreglo del alcantarillado y la construcción futura de un auditorio.
Héctor Ponce, administrador del Goyena, dijo que allí, por falta de fondos, probablemente quede pendiente el remozamiento de las divisiones de las aulas, cuyas paredes se han descascarado con el tiempo.
En colegios como el Gabriel las labores de remozamiento ni siquiera asoman. En parte, porque se hicieron al cierre del pasado curso escolar, pero también por falta de fondos.
El edificio de ese colegio lleva años en la lista de los centros de enseñanza capitalinos que esperan ser reconstruidos. Además necesita una valla perimetral para darle seguridad a sus alumnos, que cada vez son menos.
MEDIDAS PARA CUIDAR
Las autoridades del Instituto Miguel de Cervantes planean aplicar un paquete de medidas disciplinarias, orientadas, entre otras cosas, a promover el cuido de la infraestructura escolar. El año pasado una población de 4,200 alumnos sólo dejó en buen estado 150 pupitres. 
|