Críticas y propuestas
Crisanto Eusebio Largaespada
En los diferentes medios de comunicación el presidente Enrique Bolaños habla sobre la cruzada contra la corrupción, la honestidad y la transparencia. Habla del empobrecido pueblo y dice que hay que ponerse la mano en la conciencia.
Pero la lucha contra la corrupción debe comenzar por casa. La mayoría del pueblo que lo eligió no está de acuerdo con muchas arbitrariedades e injusticias que se permiten en su gobierno, por ejemplo:
Las megapensiones del Ejecutivo y los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y Consejo Supremo Electoral. Los megasalarios de sus ministros, viceministros y secretarios generales. El nepotismo y tráfico de influencias tan marcado. La colocación de personas no idóneas en su gabinete, que por no ser políticos ni profesionales calificados han demostrado incompetencia.
Los puestos claves deberían ocuparse por gente capaz y que lleguen al Estado con vocación de servicio y no con afán de enriquecerse. Ya no se resiste tanto abuso y desconsideración. No es posible que un país paupérrimo se dé el lujo de padecer tantas penurias, que son evitables y corregibles si hay voluntad. Voluntad que debe manar de su corazón y de su mente para que actúe rápidamente y corte de un tajo tantos megasalarios, megapensiones y nepotismo. Haga esto lo más pronto posible y recuperará rápidamente el 20 por ciento de credibilidad y popularidad que ha perdido, según la última encuesta Cid-Gallup.
Es necesario que elimine todos esos problemas, sobre todo los de su gabinete. Así comenzaría a vislumbrarse como el mejor presidente que ha tenido Nicaragua. ¡Dios le dé sabiduría para tomar esas medidas!
Médico y cirujano general retirado. 
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