No reelección
Mauricio Mendieta Herdocia mendieta@ibw.com.ni
Definitivamente, pareciera que los nicaragüenses tenemos unos genes que nos impulsan a permanecer en el poder una vez que el mismo ha sido alcanzado. Aunque algunos historiadores y sociólogos nacionales atribuyen a Pedrarias este comportamiento, quizás el doctor Jorge Huete, director del Centro de Biología Molecular de la Universidad Centroamericana, quien se encuentra realizando un estudio sobre el perfil genético del nicaragüense, nos pueda demostrar e ilustrar científicamente, sobre la verdadera causa de este comportamiento.
En nuestra historia reciente observamos como los Somoza se mantuvieron en el poder por casi cincuenta años; el diputado Daniel Ortega después de permanecer en el gobierno durante diez años, nueve meses, y luego de tres derrotas electorales consecutivas, pareciera insistir en regresar, y el diputado Arnoldo Alemán, después de cinco en la Alcaldía y cinco en la Presidencia de la República, también manifestó en un momento sus pretensiones de querer volver en el 2006.
Qué triste que resulta para el país y para nuestra novel democracia que algunos políticos sigan pretendiendo eternizarse en el poder una vez que éste ha sido conquistado, y que además, cuando ya están en el ejercicio del mismo se sientan y actúen como amos y señores de todos los nicaragüenses y dueños del país.
La historia es fuente inagotable de enseñanzas políticas, y los ejemplos de otras democracias deben servirnos de modelos sanos a imitar. En nuestra vecina Costa Rica, sus políticos tuvieron la visión y la sabiduría de no permitir la reelección, y ha sido probablemente esa determinación, una de las principales razones que les ha permitido a los costarricenses gozar de una ejemplar y duradera estabilidad democrática, y obtener un mayor y mejor desarrollo socioeconómico en beneficio de todos sus ciudadanos.
Debido a la genética tentación dictatorial de los nicaragüenses, es importante reformar y establecer desde ya en la Constitución Política, la no reelección. Proscribir la reelección presidencial solamente ventajas y fortalecimiento podrá traer a nuestro incipiente sistema democrático. El que fue presidente una vez, ya no podrá volver a serlo bajo ninguna circunstancia. No podrá ser elegido Presidente ni Vicepresidente, quien hubiera ejercido la Presidencia durante cualquier período o lapso de tiempo, ni el Vicepresidente que lo haya reemplazado, o quien lo hubiera sustituido en la Presidencia durante cualquier espacio de tiempo de un período constitucional.
En la gran mayoría de las democracias mundiales, los ex presidentes prácticamente pasan a retiro y tienen poca o ninguna actividad política partidaria. No emiten opiniones políticas y tampoco tienen ningún protagonismo político activo, salvo en aquellas ocasiones en que por un sentido de interés nacional se pronuncian sobre temas generales o específicos de especial importancia y trascendencia para el país.
En la misma Nicaragua tenemos un ejemplo claro de lo anterior. Doña Violeta Barrios de Chamorro terminó su período y se fue para su casa. No tiene en la actualidad ningún tipo de protagonismo ni figuración política. Ha emitido y expresado sus opiniones únicamente en determinadas y especiales situaciones y circunstancias.
Para nuestra democracia, es importante establecer constitucionalmente la no reelección. Ojalá, y tanto los políticos como los señores diputados en particular, comprendan su importancia, y en este nuevo año contribuyan a consolidar nuestra democracia con esta reforma de trascendencia histórica para la nación.
El autor es médico. 
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