Identifican hechizos en Raití
Walter Treminio Urbina CORRESPONSAL/BILWI nacionales@laprensa.com.ni
Porcela Sandino, la mejor curandera de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), aseguró que se conjugaron tres tipos de espíritus practicados por el “Dil Man” (Brujo Malo), conocidos con los nombres de la “Sirena del Wangki”, los “Budó” (muñecos de color negro llenos de alfileres) que son enterrados en el cementerio y los “Dugindos” (duendes de la montaña).
Según Porcela Sandino, esta combinación de espíritus es mortal y sólo puede ser curada por medio de la medicina tradicional.
La “Sirena del Wangki” puede aparecerse por sí sola, o sea mediante una invocación realizada por el hechicero.
“Por lo general la persona que la mira tiene dos tipos de efectos: uno que desaparece en las aguas del río, y la otra es cuando quedan dominados por el ‘Dil Man’, que es el caso de Raití”, indica el informe de la curandera Porcela Sandino.
El “Dugindo” (espíritu de la montaña) es una aparición en las zonas oscuras, que ataca directamente a las muchachas entre las edades de 15 y 20 años. “Este fenómeno es el que hace que las chavalas salgan corriendo, busquen la montaña, se tiren de las ventanas y que desconozcan a sus familiares y amigos”, explica Porcela Sandino, quien afirma que este espíritu es el más conocido y usado en estos pueblos indígenas.
El “Budó” (muñeco armados de alfileres y pertenencias de mujeres) es de color oscuro y es enterrado en el cementerio del pueblo. Casi siempre va dirigido con un propósito sexual y “el objetivo del ‘Dil Man’ es dominar la mente de la muchacha, llamarla a través de la mente y tener algún tipo de contacto sexual”, explica en su informe la curandera Sandino.
Por último, los hechiceros utilizan varios brebajes, elaborados por dos y hasta tres tipos de plantas que se encuentran ocultas en las montañas. “Esta parte es el punto mortal que el ‘Dil Man’ utiliza en sus hechizos”, manifestó.
La curandera Porcela Sandino se abstiene de revelar el nombre del hechicero, por considerar que puede ser peligroso para ella y su familia. “Conozco mi carrera y estoy segura que me pueden hacer algo, es por eso que no puedo hablar, mi trabajo es curar a las personas que están afectadas con este mal”, apuntó.
CURANDERA REGRESÓ A BILWI
Sandino regresó el 27 de diciembre a su casa de habitación, ubicada en el barrio El Cocal, de la ciudad de Bilwi, para pasar el fin de año con sus familiares.
La curandera es muy discreta y a su regreso de Raití no quiso dar declaraciones a los medios de comunicación. Sólo se logró conocer el primer informe de su visita al pueblo de habitantes miskitos, afectados por el Grisi Siknis.
“Raití está controlado, sólo es cuestión de tiempo, sin embargo saldrá mañana (hoy) a la comunidad de Namahka una brigada encabezada por Juan González, presidente de la Comisión de Salud del Consejo Regional”, aseguró Eddy McDonalds, asesor de la misma comisión.

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