Tesoro familiar en Jinotega
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Es la bonita Virgencita
Chiquitita de doña Esperanza Rizo Centeno |
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En el retablo, una escena de La Anunciación.
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Mario Fulvio Espinosa
La escena es bella por sencilla. Al fondo de un ventanal está la diminuta Virgen María ataviada con un traje azul y blanco (los colores de la Patria), que en ademán de éxtasis recibe el mensaje del Arcángel Gabriel, quien le dice que será madre virgen del Salvador del Mundo. Sirve de telón a esta escena un cielo azul, con algunas nubes de encaje y luceros que tiritan en la noche decembrina.
Un cuadro transido de belleza, paz y piedad que bien hubiera pintado Rafael Sanzio o Bartolomé Esteban Murillo, artistas renacentistas que miraban vírgenes, ángeles y madonas por doquier y cuya obra pictórica giró definitiva hacia esta temática.
Historia
Pero... ¿cuál es la historia de esta “Virgencilla” diminuta y esplendorosa que veneran en una casa común y corriente de la brumosa Jinotega?
Fue don Antioco González, un jinotegano del Siglo XIX, artista de la escultura y devoto de la Virgen, quien un día, no se sabe si buscando su “modus vivendi” o a petición de terceras personas, tomó en sus manos las más delicadas herramientas para esculpir con amor una diminuta imagen de la Madre de Jesús.
Esta Chiquitita Virgen María, de siete pulgadas de alto, carita sonrosada, larga cabellera crespa de azabache, fue adquirida por el matrimonio que formaban el caballero Esteban Rizo Rivera y doña Gertrudis Rizo Quesada, quienes tenía la intención de promover la devoción a la Inmaculada Concepción en Jinotega.
Se estima que la Virgencita fue labrada allá por el año 1880, es decir que tiene 123 años de edad, tiempo en el que ha conservado intacta su belleza y durante el cual no ha sido retocada.
Herencia y devoción
Don Esteban y doña Gertrudis heredaron la devoción y el cuido de la imagen a su hija doña Claudina Rizo, quien a su vez la delegó en su hija, doña Esperanza Centeno Rizo.
“Este año el altar representa el misterio de La Anunciación, pero en años anteriores lo hemos dedicado a otros misterios o alabanzas que aparecen en el rosario, como Arca de la Alianza, Puerta de Cielo, Torre de Marfil, Auxilio de los cristianos y otros, nos explica doña Esperanza.
“La temática mariana es infinita —agrega—, porque al consultar la Biblia usted podrá constatar que en ella se encuentran miles de alabanzas a la Madre de Dios, que en todo caso las merece esta imagen que ha resultado ser muy milagrosa”.
Brindis de la Gritería
En la casa de los Rizo Centeno la preparación de los brindis de la Gritería comienza el primero de diciembre, pero se extiende porque parece romería la gente que llega a admirar a la imagen. “Todo se hace en casa: las cajetas, los gofios, la sopa borracha, el piñonate, los huevos chimbos, el rompope, el ayote en miel, los bienmesabes y otras cositas”, dice doña Esperanza.

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