Cardenal Obando aspira a reconciliación de poderes
Eduardo Marenco Tercero eduardo.marenco@laprensa.com.ni
El cardenal Miguel Obando Bravo aspira a que el 2004 sea un año de reconciliación entre los nicaragüenses y entre los poderes del Estado, e hizo un llamado a reencontrarse con Dios y nuestros semejantes.
“Que Dios ilumine a los políticos para que tengamos una vida en paz y en tranquilidad (el próximo año)”, añadió.
Apuntó que en su mensaje de Navidad, que leerá en Catedral a las ocho de la noche del 24 de diciembre, alabará a las “damas y caballeros de prensa que siempre cumplen con su deber”, a los buenos médicos, las buenas enfermeras y los buenos políticos que trabajan por su pueblo y no por intereses personales o partidistas. Y también hará referencia a la juventud.
“Mi mensaje de Navidad está basado en que Cristo es la luz del mundo que viene a salvar a todo hombre. Debe alegrarse el pecador, el justo y también el pagano. El justo se alegra porque con la venida de Cristo recibirá su recompensa. Se alegra el pecador aunque sea muy grande su pecado porque Dios lo perdona. Se arrepiente. Y se alegra también el pagano porque viene Cristo a darle vida”, expresó.
Obando valoró de “difícil” el año que termina. “Ha sido un año difícil: sobre todo para la gente que tiene menos recursos, para la gente que no tiene trabajo, pues ha sido un año muy duro, señaló.
Finalmente, el cardenal se refirió al alza en el pasaje de transporte urbano en Managua, que aumentó veinticinco centavos (a C$2.50).
Aunque reconoció que ha subido el precio del combustible y los transportistas tienen otras dificultades, instó al alcalde Herty Lewites, “el paisano de Cristo” como él le llama por ser descendiente de judíos, a que tome cartas en el asunto. “Ojalá que con el tiempo tengan los usuarios buses decentes para viajar como la gente”, anheló.

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