Los Robin Hood de Nicaragua
Willy Rivas Ycaza
Cuando se discutió y aprobó en la Asamblea Nacional, a mediados de diciembre, el Presupuesto General de la República que Nicaragua necesitaba para que los países ricos, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional condonaran el 80 por ciento de la famosa deuda externa, algunos diputados se rasgaron las vestiduras y salieron entre ellos muchos Robin Hood defendiendo la pobreza en que se encuentra el país, la falta de dinero para la educación, salud, etc., por lo que según ellos era necesario aprobar el dictamen de mayoría y no el de minoría.
Después de reflexionar sobre esas posiciones yo creo que hay personas que creen que el nicaragüense es bruto y se deja motivar por las falsas premisas.
¿Será que los señores legisladores verdaderamente quieren ayudar a Nicaragua? Si así fuera es muy sencillo hacerlo, hay que comenzar por aspectos que están en la superficie:
1. Cancelar los cuatrocientos mil córdobas que recibe cada uno de los 91 diputados en el año, es decir, 36,400,000.00 (treinta y seis millones cuatrocientos mil córdobas), sin incluir su salario mensual ni los viáticos que reciben para hacer cada uno de ustedes su proselitismo político.
2. Que se realice una auditoría exhaustiva de cómo se usan los fondos que el Gobierno entrega a las universidades, y que no se permita a algunos universitarios, que su profesión es ser estudiantes de carrera, sólo por el hecho de ser buenos a exaltar los ánimos de grupos estudiantiles que siguen consignas partidarias.
3. Nicaragua no necesita 91 diputados siendo tan pobre y con cinco millones de habitantes. Con la mitad o menos de diputados bien pudiese trabajar la Asamblea Nacional.
4. Tampoco se necesitan dieciséis magistrados en la Corte Suprema de Justicia. Con la mitad o menos pudiese operar este pobre país.
5. ¿Creerán los Robin Hodd de la Asamblea Nacional que Nicaragua necesita un Poder Electoral en la forma en que está organizado y constituido?
¿Se imaginarán los diputados cuántos millones de córdobas ahorraría el Gobierno? Este ahorro se traduciría en dinero que se invertiría en medicinas y educación
Nicaragua es un país empobrecido que necesita de mucha gente honesta que ayude a que el dinero de los impuestos sea correctamente utilizado para la ayuda del pueblo, no para que pocos la usufructúen a expensas de que no exista suficiente medicina y educación.
Mientras los nicaragüenses —en estos incluyo a moros y cristianos— no aportemos cada uno nuestro granito de arena para hacer de Nicaragua un país viable, no saldremos de esta pobreza aún con la condonación de la deuda de conformidad con la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados.
Los diputados, magistrados de la Corte Suprema de Justicia y miembros del Poder Electoral deben hacer Patria y ayudar al pueblo de Nicaragua administrando de forma racional el poco dinero que proviene de los impuestos de los nicaragüenses.
El autor es empresario

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