Las carreras de autos: entre deporte y delito
Jehú Hernández Sandoval jehu.hernandez@laprensa.com.ni
Las carreras automovilísticas clandestinas, que se realizan con relativa frecuencia en las inmediaciones de la Carretera a Masaya los fines de semana, han sido por casi seis años aplaudidas por unos y criticadas por muchos.
La emoción que experimentan jovencitos entre 14 y 25 años de edad, a bordo de automóviles deportivos desplazándose a gran velocidad, representa el motor principal de una de las actividades ilícitas públicas que la Policía Nacional no termina de controlar.
Aunque realizan diferentes operativos en los lugares que presumen se dan cita estos amantes de la adrenalina, no cuentan con el elemento “in fraganti” de la comisión del delito, para poder detener a los competidores y pasarlos a los tribunales comunes.
Un equipo de LA PRENSA se “infiltró” entre estos jóvenes para conocer los pormenores de esas competencias, comprobando que realmente se efectúan apuestas y descartando lo que se ha dicho en diferentes medios de comunicación sobre el uso de drogas y excesivo alcohol.
En consultas directas a los protagonistas de estas jornadas de velocidad y apuestas, se conoció que la mayoría ansía tener una pista donde se puedan realizar las competencias de manera ordenada, legal y segura.
Ajax Delgado, presidente de Nica Speed, es uno de los principales promotores de la legalización de esas competencias, por considerarlas peligrosas e ilícitas. Diferentes gestiones con la Policía Nacional y entidades del Gobierno, apuntan hacia la creación de una pista que ponga fin a los escenarios de peligro.
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