Productores de leche trabajan con “las uñas”
Amparo Aguilera amparo.aguilera@laprensa.com.ni
RÍO BLANCO, MATAGALPA.— Antes de sacarle el “jugo” a la ubre, Fausto Erasmo Pérez, cuya finca se ubica a 20 kilómetros de Río Blanco, ha aprendido una de las técnicas del ordeño limpio: larvar la teta de la vaca con agua clorada, para luego secarla y proceder al ordeño en recipientes de metal inoxidable para que la leche esté libre de bacterias y acidez.
Pero esto lo hace hasta que se organizó, hace un año, en una cooperativa junto a 32 pequeños lecheros de la zona, para enfrentar el mal tiempo, según dice. Y parece que van a buen paso, pues a diario asegura que producen 3,000 litros de leche que compra la empresa Parmalat, la principal acopiadora del país.
Sin embargo, argumenta que el hecho de estar organizados no siempre les garantiza un precio “justo”, ya que son las acopiadoras, entre queseras y Parmalat, las que establecen el valor del producto. A tal punto que por 40 litros han recibido pago de hasta 120 córdobas. Es decir 40 córdobas menos que en semanas anteriores.
María Auxiliadora Zamora, otra productora de leche, también hace lo suyo para generar la “calidad” que demanda el mercado nacional. Aunque admite que tampoco le consigue un precio estable y “moderado” a su leche.
La “Chilito”, con 52 años a cuestas, aparte de limpiar la ubre de sus 10 vacas, produce pastos como “el toledo” en sus 50 manzanas de tierra, de esa manera va alcanzando un nivel productivo en carne y leche.
Sin embargo, comenta que requiere más variedades en pasto y una asistencia técnica constante. “Porque es la manera en la que ahora confiamos para ser competitivos”, insiste Zamora.
Aunque refiere que no son los únicos con problemas como los señalados, porque en las mismas están el resto de los 2,218 productores “desperdigados” de la cuenca lechera, que comprende Río Blanco, Matiguás, Muy Muy y Paiwas.
La cuenca lechera es atendida por Fonde Agro, un programa que auspicia el Gobierno de Suecia para apoyar la inocuidad de los alimentos.
Datos proporcionados por el titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), Augusto Navarro, indican que en el 2002 estos productores generaron una producción de nueve millones de litros, que fueron adquiridos a un precio promedio por litro de 0.25 centavos de dólar.
Lo que significó, en ese entonces, 2.5 millones de dólares en producción. Cifra que en el cierre del 2003 auguran incrementarla porque la producción del año aumentará, según sus perspectivas, a diez millones de litros de leche.
Aunque el precio por litro de esta oferta siga en sube y baja, ya que tan sólo en noviembre del 2003 ésta aumentó a 0.26 centavos de dólar y tres semanas después se redujo a 0.25 centavos de dólar.
Pero Francisco Gutiérrez, alcalde de Río Blanco, dice que las soluciones están en el Gobierno, para “ajustar” los precios a la calidad. Constituyendo, a su juicio, el Mag- For una “buena” vía para materializar el objetivo con las queseras del departamento que comercializan los derivados de la leche en El Salvador y la empresa Parmalat.
Aunque campesinos de vieja data, como Eloy Canales, siguen pensando que las autoridades municipales también deben hacer lo suyo, para controlar el inestable valor de las ofertas.
“Una semana nos pagan 130 córdobas por 40 litros, en la siguiente 120 y hay días que bajamos hasta en 60 córdobas, porque así se les antoja a las acopiadoras, aduciendo que la leche es de mala calidad”, sostiene Canales.
SUMAN MÁS TRABAS
Pero allí no acaban los pegones. Canales añade que los lecheros tampoco logran ser competitivos porque carecen de créditos con tasas de interés blandas, para invertir en la infraestructura de sus fincas y mejorar el hato.
Sin embargo, Navarro titular del Mag-For, asegura que si se organizan en agencias de créditos pueden tener acceso a esas tasas. Incluso advierte que el programa Fonde Agro podría auspiciar a los lecheros con tasas de interés del cinco y seis por ciento anual.
Según el ministro, actualmente el programa entrega dinero a las microfinancieras, al nueve por ciento anual, que luego les llega a los productores al 19 y 21 por ciento.
No obstante, cuando las microfinancieras pagan lo estipulado, el ministro dice que Fonde Agro les hace una rebaja adicional del seis por ciento. Hecho que podría ocurrir con los lecheros, a criterio del titular.
DESORGANIZADOS
Situación que el productor Eloy Canales, al igual que el edil Francisco Gutiérrez, no ven como solución a mediano plazo, pues revelan que en el municipio hay “alergia” a la organización desde la década de los ochenta, donde, según comentan, los campesinos debían conformar cooperativas supuestamente para producir, cuando en realidad la cosa era política.
“Entonces aunque ya vamos organizándonos en cooperativas de 20 a 80 productores, aún no estamos preparados para algo grande”, refiere Canales. Por eso deja entrever que están indefensos, ante cualquier “arbitrariedad”.
A lo que agrega la inconsistencia de la asistencia técnica “que llega sólo a unos cuantos, en muchas ocasiones, y en otras se quedan cortas, porque no nos aseguran un seguimiento de la misma”, dice el productor.
DEMANDAN ASISTENCIA
“La asistencia siempre se demanda. Incluso, la gente con tecnología de punta, espera más. En Río Blanco, como en el resto del país, procuramos llegar a todos y programas como Fonde Agro, junto a otros más, son un buen ejemplo”, aclara el titular del Mag-For.
Sin embargo, a pesar de las dificultades, aún hay sueños en parte del corazón lechero. Gutiérrez dice que en días recientes presentó, junto a alcaldes del departamento de Matagalpa, un Plan Estratégico Departamental.
NUEVO MATADERO
Este plan propone la instalación de un matadero y una empresa para crear productos lácteos empacados, listos para la comercialización. Aunque este proyecto, no sabe aún, si quedará en Río Blanco o en Matiguás.
Aunque sí asegura, el establecimiento de una planta enfriadora en La Isla, una comunidad situada a 10 kilómetros de Río Blanco. Esa planta, señala que servirá para acopiar la leche a pequeños productores con dificultad para trasladarla de un punto a otro.
En cambio, Héctor Tinoco, un productor líder en el municipio, prevé para el 2005 la instalación de una planta industrial quesera, el viejo sueño de la cuenca lechera matagalpina.
Según Tinoco, esta planta aglutinará entre 400 y 600 lecheros, que generarán en un inicio 40,000 litros de leche a diario, con un monto aproximado que oscilará entre los 700,000 y 800,000 dólares.
De manera que para “verle cara al asunto”, los productores analizan formas para organizarse y de paso, van consumando pláticas con el Mag-For, Instituto de Desarrollo Rural, la Agencia Sueca para el Desarrollo y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura.
PROBLEMAS PERSISTEN
Francisco Gutiérrez, alcalde de Río Blanco, dice que en el municipio contabiliza 120 kilómetros de pasos troncales en mal estado.
El mal camino afecta diariamente a por lo menos 400 lecheros, que producen más de 1,500 quintales de queso, con destino a El Salvador, y que generan 100,000 galones de leche mensuales.
Eloy Canales, viejo productor de Río Blanco, dice que estos caminos sólo son transitables por mulas en cuyo lomo trasladan la leche al pueblo.
Cada viaje dura entre dos y tres horas para alcanzar su destino, “así es como pierden calidad, porque la leche se nos vuelve ácida”, comenta.
No obstante Augusto Navarro, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), minimiza el problema, ya que a su juicio los “malos” caminos son el talón de Aquiles de todo el sector productivo nacional.
“Todos estamos afectados, pero el MTI (Ministerio de Transporte e Infraestructura) está trabajando en esto, y también el IDR (Instituto de Desarrollo Rural). El problema, es que los caminos son como las calles de Managua, porque mientras se reparan unos, en otros, paralelamente, se forman baches”, justificó.
MALOS CAMINOS
Jaime Mendoza, originario de la comunidad Las Banderitas, indicó que en su municipio, Paiwas, también hay problemas por malos caminos y escasos créditos con bajos intereses.
El pequeño productor ejemplifica que a puro esfuerzo los 90 lecheros de su comunidad, organizados en una que otra cooperativa, están tecnificando sus fincas con cercas eléctricas y mejorando el pasto con variedades nutritivas, como “el toledo” y “el mulato”.
Pero, dice que requieren de picadoras para cortar el alimento del ganado y luego almacenarlo. Así como la habilitación de 40 kilómetros de carreteras que incluyen desde Las Sirenas hasta San Pedro del Norte; y la reparación de al menos 20 kilómetros de camino en Barrio Pobre y Pueblo Nuevo.
En tanto, el alcalde de Matiguás, Juan Napoleón Zeledón, indica que lo que más resienten son los malos caminos, ya que en el municipio hay más de 200 kilómetros de carretera intransitables.
“Siempre el IDR y el MTI nos dicen que esto (la habilitación) va poco a poco. Pero necesitamos una respuesta más inmediata para que los productores logren sacar su leche y sus cosechas”, apunta Zeledón.
BUEN ACOPIO
En la cuenca lechera del departamento de Matagalpa hay tres centros de acopio que almacenan 6,000 litros de leche, los cuales se comercializan en el mercado nacional. Lo que significa, según cálculos del productor Héctor Tinoco, el 10 por ciento de la capacidad productiva existente en la zona. Aunque a mediano plazo dijo que esperan desarrollar mini centros de acopio para apoyar a más campesinos.

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