Consternación por muerte de Josefina
Emilio Zambrana CORRESPONSAL/GRANADA sucesos@laprensa.com.ni
La muerte de la bebé Josefina Cajina García, de cinco meses de nacida, causó consternación y tristeza a sus familiares y vecinos.
Falleció la madrugada de ayer en el Hospital Fernando Vélez Paiz, luego de pasar 11 días de agonía producto de las graves quemaduras en más del 60 por ciento de su cuerpo. Los médicos, a pesar de tanto esfuerzo, no lograron estabilizarla para enviarla en un avión-ambulancia hacia un centro especializado en Estados Unidos.
Visiblemente abatida, encontramos a su madre María Auxiliadora Cajina García, luego de buscarla en su casa de habitación en la Villa Walter Ferreti, al noroeste de Villa Sandino. Sin embargo los vecinos informaron a LA PRENSA que la bebé sería velada en casa de su abuelita, una rústica y humilde casa a la orillas del lago, en el sector de El Chorizo, sobre la carretera Granada-Malacatoya.
“No sé cómo expresar este dolor”, alcanzó a decir María Auxiliadora, con los ojos totalmente enrojecidos de tanto llorar. A su lado, Stefanía Félez, vocera de la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua, (Aproquen) y Katiana Pastora, que en todo momento estuvieron dándole ánimos, mientras el padre de la niña, William López, músico de una banda filarmónica de Granada, no podía alcanzar tranquilidad.
“Esto es una tragedia para cualquiera”, alcanzó a musitar, pues fue muy poco lo que ambos evidentemente querían comentar.
Los padres de María Auxiliadora, como cuidando el pequeño cuerpecito de Josefina, que se encontraba en el único cuarto de la casa, a orillas del Lago Cocibolca, a la espera de la persona que se encargaría de prepararla, consideraban con vehemencia la posibilidad de que la niña “por un milagro” se hubiese salvado.
Tanto Victoriano Montiel como María Aulixiadora García, abuelitos de Josefina, por el lado materno, lloraban la muerte de su nieta como consecuencia de la fatalidad. Auxiliadora tiene 4 hermanos habitando en Costa Rica, a los cuales esperaban para el velorio.
GRANADA GOLPEADA
Ciudadanos granadinos también están consternados con la muerte trágica de la bebé. La pequeña se quemó el pasado cuatro de diciembre en su casa en Granada, mientras dormía en una cama en la que también dos pequeños, con edades de nueve y cuatro años, jugaban con fósforos.
En los taxis, en el mercado, las paradas de buses hacia Managua, el comentario de los granadinos era la muerte dolorosa de la pequeña. “Es algo doloroso y trágico para cualquier familia”, dijo a LA PRENSA, Izaida Robleto, trabajadora de la Empresa Portuaria Nacional, EPN.
Por su parte, Rigoberto Lezcano dijo que Granada “está de duelo” y opinó que los padres de familia tienen que ser más cuidadosos con sus hijos.
NIÑOS QUEMADOS
Estadísticas del Hospital Fernando Vélez Paiz indican que hasta el mes de noviembre de este año, de ese centro asistencial han egresado 223 niños por quemaduras. De esa cantidad, tres niños han muerto por esta causa.
En este mismo período se han atendido en consulta externa 535 casos, mientras en el área de emergencia se ha atendido a 420 niños por quemaduras.
Según el doctor Julio Flores, director del Hospital Fernando Vélez Paiz, casi la mitad del total de niños que han llegado al área de emergencia han ameritado ser ingresados al centro asistencial.
Sin embargo, consideró que este año la mortalidad por esta causa fue menor en comparación con la del año pasado, cuando se registraron ocho niños fallecidos.
HOY SERÁN LOS FUNERALES
Los funerales serán hoy a las diez de la mañana en el cementerio de Granada, el cortejo que acompañará a la bebé hacia su última morada saldrá de la casa de sus abuelos maternos, ubicada en el barrio El Chorizo.

|