Doble homicidio y suicidio en El Sauce
 |
|
 |
El criminal usó un bate de beisbol y una tranca para ultimar a sus víctimas |
|
|
Los cadáveres de la señora Otilia Icabalceta Valverde y de su hija Ana María Rodríguez Icabalceta, eran observados por los vecinos de la comarca Sabana Grande, en El Sauce.
|
|
Luis Alemán Saballos luisaleman@laprensa.com.ni
Un hombre dio muerte a su suegra y a su compañera de vida, y luego se suicidó, ingiriendo una fuerte dosis de herbicida. Las víctimas fueron Otilia Icabalceta Valverde, de 48 años y su hija Ana María Rodríguez Icabalceta, de 20, mientras que el asesino y suicida fue identificado como Andrés de Jesús Torres Blandón, de 27 años.
Los hechos ocurrieron a las 10:30 de la mañana de ayer lunes, en la comarca Sabana Grande ubicada 12 kilómetros al sureste del municipio El Sauce, departamento de León.
Las investigaciones policiales indican que Torres Blandón, cegado por el odio, dispuso vengarse de su suegra y su compañera de vida, porque ambas lo habían corrido la noche anterior.
“El hombre se marchó a caballo de la casa, pero después regreso sólo para descargar sobre la cabeza de su suegra, un batazo, dejándola muerta dentro de su vivienda”, relató el suboficial mayor José Antonio Ramírez, investigador de la Policía en El Sauce.
La versión policial señala que después de matar a la suegra, el hombre discutió con su mujer, quien aterrorizada por el hecho, corrió unos 70 metros hacia la casa de su tía Estela Icabalceta, pero el asesino le dio alcance y con una tranca de más de un metro de largo y dos pulgadas de ancho, la derribó de un solo golpe en la cabeza, quedando el cuerpo de la infortunada junto a un árbol de “pintadillo”, en el patio de la casa de su tía, quien sin poder hacer nada, vio a través de una rendija como el hombre mataba a su sobrina.
SE SUICIDA
Después de dar muerte a su suegra y a su compañera de vida, Torres Blandón se tomó una fuerte dosis del herbicida conocido como 2-4 D.
Los gritos pidiendo auxilio de la hermana de Icabalceta Valverde, llamaron la atención de los vecinos quienes al llegar a la escena del crimen, lograron agarrar al criminal a quien ataron a un árbol.
El hombre comenzó a sacar espuma de la boca y a balbucear frases como: “Ellas se lo buscaron, las maté porque me habían corrido de la casa”. Luis Icabalceta, sobrino de la difunta, al ver al hombre que se moría, busco una camioneta y lo trasladó al centro de salud de El Sauce, donde murió 20 minutos después, víctima del herbicida.
ERA VIOLENTO
Flora Icabalceta, sobrina y prima de las occisas, relató que Torres Blandón era un hombre violento. Días antes del crimen, una de las hermanas de Rodríguez Icabalceta, había estado aconsejando a la muchacha que denunciara a su hombre en la Policía.
“La hermana le dijo que lo denunciara que era muy violento, pero ella (la difunta) le dijo que no quería que la familia se diera cuenta de que su compañero la golpeaba y que no lo denunciaba porque lo quería mucho”.
El cadáver de la joven, además del golpe contundente en su cráneo, también presentaba moretones en sus brazos y otras partes del cuerpo que demuestran que su compañero de vida la golpeaba constantemente.
En el lugar del doble asesinato quedó el bate con manchas de sangre y cabello que pertenecieron a la señora Icabalceta Valverde, mientras que a unos 70 metros y cerca del árbol de pintadillo, quedó la tranca, también con manchas de sangre.

|