El maravilloso verbo hacer
Enrique Peña Hernández
No existe en nuestra lengua otra voz de tan variadas y disímiles acepciones, de tantos usos y aplicaciones, como el verbo hacer. Es el vocablo comodín de los hablantes. Salva de cualquier dificultad de expresión. Su inclusión es frecuente en la construcción de oraciones, locuciones y giros de empleo ordinario.
Se le reconocen más de noventa acepciones.
Su sentido original y primario de “producir una cosa, darle el primer ser”, “fabricar, formar una cosa”, “ejecutar o realizar algo”, aparece evolucionado en grado sumo en las diversas formas con que se usa. Es la voz española en donde el desarrollo semasiológico se ha operado con más vitalidad y variedad.
Veamos algunos ejemplos:
Hacer la barba (cortarla o rasurarla con arte);
Hacer la cama (arreglarla convenientemente);
Hacer la valija (empacar, aderezar, etc.);
Hacer el cuerpo a algo (habituarlo);
Hacer reo a alguien (prenderlo o capturarlo por la autoridad;
Hacer uno que no ve (aparentar o dar entender lo contrario);
Hacerse obedecer (imponer debidamente su autoridad a los subordinados);
Hacer a alguien en alguna parte (suponer, imaginar...);
Dos más 3 hacen 5 (suman o componen);
Hacer un favor (conceder, otorgar);
El Barco hace agua (se anega, se llena);
El chiquito hace agua en la vía pública (orina);
Hacer memoria (recordar);
Hacer trizas o pedazos (reducir a);
El policía hizo fuego (disparó su arma de fuego).
Hacerse de la vista gorda;
Hacerse el puerco, el chancho.
Con los ejemplos transcritos se pude formar una idea de la polifacética pujanza semántica de tan maravilloso verbo.
Él es de naturaleza transitiva; y se usa también como reflexivo y como unipersonal.
La función unipersonal, que casi es privativa de aquellos verbos que denotan fenómenos de la naturaleza o meteorológicos (como relampaguear, tronar, llover, etc.), se realiza a veces por otros verbos, como ser, estar, importar, etc., sin quedar de parte de fuera el extraordinario hacer.
Unipersonal quiere decir (en gramática) que sólo se emplea en una persona: la tercera del singular de todos los tiempos; v. Gr.: Hace frío, hará calor, etc.
Otra función de hacer, muy común y popular, es la de construirse antepuesto a sustantivos para formar, en la mayoría de los casos, locuciones de significado equivalente a otros verbos y voces de nuestra lengua; v. Gr.: hacer traición, por traicionar; hacer leyes, por legislar; hacer camino, por caminar; hacerse presente, por presentarse, etc.
Tal es, a grandes rasgos, el famoso e inestimable verbo Hacer. 
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