Gonzalo Rojas premio cervantes 2003
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 | El más prestigioso galardón de la literatura hispana |
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EFE
La edición de 2003 del Premio Cervantes, que reparte el prestigioso galardón alternativamente entre España y América Latina, ha recaído en el autor chileno Gonzalo Rojas (Lebu, 1917) que sucede al español José Jiménez Lozano.
Rojas gusta de escribir del amor, del erotismo y de una visión de la filosofía en la que la vida y la muerte se encuentran permanentemente enfrentadas.
El Cervantes se une al Premio Nacional de Literatura de Chile y al Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, ambos obtenidos en 1992, para reconocer una trayectoria literaria que arrancó hace 55 años con la publicación en 1948 de La miseria del hombre, y que, sin embargo, no ha resultado prolífica, ya que sólo suma 17 obras.
Gonzalo Rojas, de 85 años, no se considera un “inventor”, sino un “poeta genealógico”, y prefiere que no le adscriba a ningún paisaje, “por muy hermoso que resulte”, de modo que, ha dicho en más de una ocasión, es “iberoamericano antes que chileno”.
“TENEMOS A CERVANTES EN EL SESO DESDE NIÑOS”
El poeta chileno es el vigésimo noveno autor que obtiene este galardón, el más prestigioso que se concede en el mundo iberoamericano a un literato por el conjunto de su obra.
Instituido en 1975 por el Ministerio español de Cultura, el Premio Cervantes se concedió por vez primera al año siguiente y, según sus bases actuales, no puede ser dividido, declarado desierto o concederse a título póstumo. Estas normas se establecieron después que en la edición de 1979 el jurado decidiera conceder el Premio “ex aequo” al español Gerardo Diego y al argentino Jorge Luis Borges.
Rojas reconoció tras conocerse nuevo Premio Cervantes que es “lo más extraordinario” para cualquier escritor. “Imagínese cómo recibo este premio, Cervantes es Cervantes, Alcalá de Henares anda en la cabeza de todos los locos de este mundo. Tenemos a Cervantes en el seso desde que somos niños”, declaró sorprendido el poeta que dijo que era “honroso” para él y los chilenos.
Nacido el 20 de diciembre de 1917 en Lebu (Chile), Rojas, que perdió a su padre a los cuatro años, comienza sus estudios en la Universidad de Chile, primero como estudiante de Derecho, y luego, después de tres años, como alumno del Instituto Pedagógico.
Superados sus trabajos en el instituto Barros Arana y en las minas de Atacama, en las que se dedica a la alfabetización de los empleados, entra en la jefatura de redacción de la revista Antártica, de Santiago de Chile, y más tarde, en 1938, en el grupo surrealista La mandrágora.
El autor de Antología de aire gana, en 1952, las cátedras de Literatura Chilena y de Teoría Literaria en el departamento de español de la Universidad de Concepción, en donde imparte clases hasta 1970, año en que el entonces presidente de la República, Salvador Allende, le nombra Consejero Cultural en China.
EL EROTISMO Y LO VITAL, EN SU OBRA
Apasionado por el diálogo, Rojas organiza a lo largo de los años cincuenta y sesenta una serie de seminarios, conferencias y encuentros que, según opinaron en su momento Carlos Fuentes y José Donoso, constituyeron la gestación del “boom” de la literatura hispanoamericana, ya que indujeron a nuevas perspectivas de la región.
El poeta chileno, cuya obra recorre una temática marcada por el erotismo y por la reafirmación de lo vital, según sus críticos, no abandona la poesía y publica en 1964 Contra la muerte, que la crítica elogió con entusiasmo.
El levantamiento armado de Pinochet en 1973 le sorprende en La Habana, donde ocupaba cargo de embajador, y se convierte súbitamente en un “peligro para el orden y la seguridad nacional”. A Rojas no le queda más salida que el exilio, por lo que se estableció en Alemania Oriental y en la antigua URSS, experiencia que sirve de inspiración para una de sus creaciones, Domicilio en el Báltico.
En 1975, el poeta chileno fija su residencia en Caracas, ciudad a la que llegó junto a su segunda mujer, Hilda, y su hijo Gonzalo, para impartir clases en la universidad Simón Bolívar, y dos años después escribe su tercer poemario, Oscuro. La obra consolida a Rojas en el panorama internacional.
Así, Transtierro (1979), Antología breve (1980), 50 poemas (1980), El alumbrado y otros poemas (1987), Antología personal (1988), Schizotext and other poems (1988), Materia de testamento (1988) —uno de los libros más vendidos en Madrid ese año— completan su obra en aquella época.
Logra regresar a su país en 1979 gracias a una beca Guggenheim, y desde entonces, vive en Chillán, a 400 kilómetros al sur de la capital.
Desocupado lector (1990), Antología de aire (1991), Las hermosas. Poesías de amor (1991, Zumbido (1991) y la edición crítica de La miseria del hombre (1995) componen la poética de Rojas durante la pasada década.
En 2000 se publicó en España Metamorfosis de lo mismo, recopilación de textos en poesía y en prosa de Gonzalo Rojas, quien no se plantea la retirada a pesar de sus 85 años. “Soy un galeote empedernido que aún no suelta los remos”, dijo.
Como es tradicional, el Premio Cervantes, que está dotado con 90,151 euros (110,000 dólares), será entregado por el Rey de España el 23 de abril, fecha de la muerte del autor de El Quijote, en un acto solemne en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, la ciudad madrileña en la que nació Miguel de Cervantes en 1547. 
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