Cónsul
Alberto Vallejos Martínez
Ante recientes señalamientos e infundios mal intencionados contra el cónsul honorario de Nicaragua en Ottawa, Canadá, me dirijo en nombre de muchos nicaragüenses que radicamos en la región de Ottawa-Gatineau para dejar constancia de lo siguiente:
Los nicaragüenses, si bien nos cobija un pasado tormentoso motivado por catástrofes naturales y por políticos corruptos que han destruido económicamente nuestra patria, somos gente trabajadora, honrada y honesta.
Motivados por esos factores emigramos a esta tierra canadiense que nos acogió con los brazos abiertos, dándonos seguridad y bienestar. Hemos educado a nuestros hijos enseñándoles el camino correcto para que sean útiles a la sociedad, motivando en ellos el espíritu de superación a través de los estudios e inyectándoles nuestra herencia cultural y nuestro idioma como identidad personal.
Somos un pueblo alegre, acogedor y fraterno, y pedimos a nuestros hermanos canadienses y latinos no dar crédito a los términos antes referidos. Que Dios y los hombres y mujeres honestas salven a Nicaragua.
Ottawa, Canadá

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