Derechos fundamentales y la informática
José Antonio Poveda Salvatierra vicedecanocjs@unanleon.edu.ni
La informática no sólo es un fenómeno tecnológico con implicaciones estrictamente positivas. Las computadoras, al permitir un manejo rápido y eficiente de grandes volúmenes de información, facilitan la concentración automática de datos referidos a las personas, constituyéndose así en un verdadero factor de poder.
La persona, a lo largo de su vida, va dejando una enorme estela de datos que se encuentran dispersos y que, hoy en día, con la aplicación de los modernos medios tecnológicos, es posible agrupar y tratar en forma conjunta, interrelacionándolos y analizando significados e interpretaciones conexas, creando a voluntad de aquellos aspectos un perfil determinado del individuo que sea de interés controlar o conocer.
Con lo que se puede ejercer un control social, la persona cae sin percatarse, en la aprobación del manejo de sus datos y su vida, mediante la utilización de la tecnología informática y de la transmisión de datos entre ordenadores con su capacidad de proceso.
Existe una lucha constante porque el individuo a diario tenga mayores espacios de libertad, por lo cual las sociedades están ofreciendo respuesta a este problema, mediante el estudio de lo que se ha dado a llamar elderecho de la persona que tiene su origen en la dignidad humana; y que se encuentra recogido en las modernas Constituciones.
No es posible crearse una confianza por una serie de iniciativas si a las mismas no se les da una base más formal, un asiento con perfil normativo, sin obviar sí constituye un punto de partida hacia realizaciones eficaces. Son necesarias las normas que verdaderamente protejan a la persona.
La libertad, choca, en el momento de su ejercicio, con la característica social del hombre: la convivencia. La libertad del hombre y los requisitos básicos de una convivencia social justa, exigen la protección jurídica de su intimidad, entre otros aspectos, ante la potencial agresividad de la informática. De ahí el desarrollo de las llamadas leyes de protección de datos en las modernas legislaciones.
Este tipo de datos es vulnerable según la destinación de que puede ser objeto, de esta forma, dichas informaciones pueden ser empleadas para fines publicitarios, comerciales, fiscales, policíacos, etc., convirtiéndose de esta manera en un instrumento de opresión y mercantilismo. La variedad de los supuestos posibles de indefensión frente al problema, provoca que los individuos estén a merced de un sinnúmero de situaciones que alteren sus derechos fundamentales en sociedad, provocados por discriminaciones, manipulaciones, persecuciones, presiones, asedios, etc., todo ello al margen de un control jurídico adecuado.
En el seno de la Asamblea general de los Derechos Humanos auspiciada por la ONU, se mostraba una honda preocupación por la manera en que la ciencia y la tecnología podrían alterar los derechos de los individuos, empezando a denotar la necesaria emanación de un régimen jurídico que pudiera afrontar de manera cabal este género de situaciones.
La informática, entendida como la ciencia del tratamiento automático de la información, con las posibilidades que ofrece de almacenamiento y tratamiento de la documentación y la recuperación de la información registrada en soportes magnéticos, permite controlar esa información y puede llegar a convertirse en un instrumento de presión y control social.
La doctrina utiliza la expresión protección de datos para referirse a la protección jurídica de las personas en lo que concierne al tratamiento automatizado de sus datos personales.
El autor es vicedecano de la Facultad de Derecho, UNAN-León

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