Chávez: un grave peligro
Jimena Cruz Mantilla
BOGOTÁ.- El Instituto Desarrollo y Libertad de Bogotá acaba de publicar una investigación comprobando que el régimen del presidente venezolano Hugo Chávez es un gran peligro no sólo para la estabilidad democrática latinoamericana, sino también para la lucha contra el terrorismo que se libra hoy en el mundo.
Cuando Chávez fue elegido presidente, el pueblo venezolano hastiado de corrupción puso en él todas sus esperanzas. Pero los resultados difícilmente han podido ser peores. Venezuela está inmersa en una crisis económica, política y social sin precedentes, donde la única salida posible es un incierto referendo revocatorio que permita remover a Chávez democráticamente del poder. Este panorama es poco alentador, en la medida en que la separación de poderes gubernamentales en Venezuela ha prácticamente desaparecido y todo el poder se concentra en las manos del presidente. Chávez hará lo imposible para evitar que el pueblo venezolano revoque su mandato, preparándose a violar la constitución que él mismo hizo promulgar.
Bajo un panorama de relaciones binacionales crecientemente difíciles, el tema venezolano es motivo de gran preocupación en Colombia. El comercio entre las dos naciones que alcanzaba 2,700 millones de dólares anuales ha caído a 300 millones, mientras que las Fuerzas Armadas colombianas obtienen a diario nuevas pruebas sobre la ayuda que la Guardia Nacional y el Ejército venezolano proporcionan a la guerrilla.
Desde que Hugo Chávez se posesionó, se han conocido numerosísimas evidencias sobre la relación que sostiene con las guerrillas colombianas, especialmente en la zona fronteriza. Chávez es el único mandatario de América que se ha negado a cooperar en la lucha de Colombia contra el terrorismo. Además, las evidencias indican que él y sus colaboradores han mantenido relaciones directas y personales con varios jefes guerrilleros colombianos.
Recogiendo tal preocupación, el Departamento de Estado de Estados Unidos indicó en su informe anual Patterns of Global Terrorism 2003 y en recientes declaraciones de prensa su preocupación por la actitud de Venezuela en la lucha contra el terrorismo. Chávez no ha dado explicación satisfactoria a estas acusaciones y se limita a sostener rabiosamente que nadie puede intervenir en los asuntos internos de su país. Al parecer, sólo Fidel Castro se reserva tal privilegio.
Además de la actitud de Chávez y de la amistad que mantiene con líderes como Fidel Castro y terroristas como Carlos “El Chacal”, existen testimonios de personas que formaron parte de su gobierno y que han declarado haber participado en contactos con la guerrilla colombiana, denunciando que el territorio venezolano sirve de refugio a los guerrilleros.
De hecho, un informe de la Agencia France Press publicado en mayo de este año advierte sobre la existencia de al menos 19 campamentos guerrilleros que sirven de refugio para los subversivos y como área de entrenamiento para los llamados Círculos Bolivarianos, facciones violentas y armadas pro-chavistas a los que se les ha atribuido varios ataques terroristas de los últimos meses en Venezuela.
Es posible que los venezolanos avancen en el proceso constitucional y democrático de quitarse de encima al peor gobierno de su historia. Pero también es posible que el presidente Chávez se mantenga en el poder, valiéndose de sus bandas de fanáticos armados y del apoyo que le brinda Castro. No en vano, los panfletos del grupo armado pro-chavista Frente Bolivariano de Liberación rezan que “la revolución no se negocia, se profundiza”.
La autora es analista del Instituto Desarrollo y Libertad, Bogotá.
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