MIéRCOLES 27 DE AGOSTO DEL 2003 / EDICION No. 23193 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Deficiente seguridad condenó al Columbia

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Reuters, EFE

WASHINGTON.- La NASA descuidó estándares de seguridad y no dio importancia al trozo de aislante que golpeó un ala de la nave al despegar, dice una investigación.

La cultura de autoprotección en la NASA y su resistencia a encarar problemas de seguridad contribuyeron, junto a problemas técnicos, al fatal accidente del transbordador espacial Columbia, dijeron el martes investigadores independientes.

El Comité Investigador del Accidente del Columbia, creado después de la tragedia del 1 de febrero, dijo en su informe final que la NASA necesita tener agencias de seguridad separadas que puedan llamar la atención de los responsables cuando haya fallas.

El presidente del comité, Harold Gehman, dijo en conferencia de prensa que la flota de transbordadores no es inherentemente peligrosa y elogió a la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio como una “notable organización’’.

Sin embargo, dijo que la NASA necesita cambiar los procedimientos de seguimiento de la seguridad si la flota va a volar otra vez, y que debe mantener los estándares de seguridad siempre, sin bajar la guardia.

“Debe haber mucha vigilancia y mucho cuidado y atención a los detalles en los próximos seis lanzamientos”, dijo Gehman. “La tendencia natural de todas las burocracias de dormirse y apartarse de una actitud diligente es una gran preocupación para el comité, porque la historia de la NASA indica que ha ocurrido antes”.

El comité encontró que ingenieros de la NASA habían expresado preocupación tras el lanzamiento del Columbia, el 16 de enero, por un pedazo de capa de aislamiento que se desprendió del tanque externo de combustible unos 81 segundos después del despegue.

Varios ingenieros pidieron durante la misión de 16 días imágenes de satélite del Columbia para observar si había golpeado y dañado el fuselaje de la nave, pero nunca se obtuvieron.

Según el informe, funcionarios de la NASA perdieron ocho oportunidades para encarar el problema del desprendimiento del trozo de aislante, que fue, según se estableció al final, la causa más probable de la tragedia.

El informe trazó un paralelo entre la administración actual de la NASA y la de 1986, cuando se registró el desastre del Challenger, donde también murieron siete astronautas.

“En vísperas del accidente del Columbia, las prácticas institucionales en uso durante el accidente del Challenger, como la inadecuada preocupación sobre incumplimientos del rendimiento esperado y un silencio total sobre la seguridad del programa, habían vuelto a instalarse en la NASA”, señaló el informe.

Miembros del comité habían dicho desde el principio que la desintegración de la nave sobre el Estado de Texas el 1 de febrero fue probablemente resultado del daño causado al ala izquierda por el impacto del pedazo de capa de aislamiento.

“La cultura organizativa de la NASA y su estructura interna tuvieron mucho que ver con este accidente, así como el impacto del pedazo de capa de aislamiento que se desprendió del tanque externo”, dijo el informe del comité.

Después de siete meses de trabajo, a un costo de 20 millones de dólares, el informe de 248 páginas recomendó cambios radicales en la forma de operar de la NASA y en la manera de administrarla, incluida la creación de un Comité de Ingeniería Técnica, que revisaría la seguridad de las misiones.

La NASA tiene todavía tres transbordadores, cuyos vuelos han sido suspendidos desde el desastre del Columbia, y el jefe de la NASA, Sean O’Keefe, y otros funcionarios esperan que vuelvan al espacio en marzo o abril del 2004.

LA EXPLICACIÓN FINAL Y OFICIAL

El impacto de un trozo de aislante del tanque de combustible del cohete que impulsó al Columbia en su despegue, dañó un ala y llevó a la destrucción del transbordador al regresar a la Tierra, dijo la Junta Investigadora del accidente.

La nave se desintegró el 1 de febrero, cuando retornaba a la Tierra después de una misión espacial de 16 días, y murieron los siete astronautas a bordo.

El informe señaló que los trozos de espuma aislante se desprendieron del tanque de combustible 81.7 segundos después del lanzamiento, y que la porción más grande golpeó “en la parte de abajo del ala izquierda” 81.9 segundos después de la partida.

“Los análisis fotográficos efectuados el día después del lanzamiento revelaron que la pieza grande de espuma medía de 53.3 a 68.5 centímetros de largo y de 30.4 a 45.7 centímetros de ancho, y rotaba a un mínimo de 18 veces por segundo”, detalló el informe.

Esa pieza de espuma aislante se movía a una velocidad relativa al transbordador de 190 a 250 metros por segundo en el momento del impacto.

Los técnicos creen que el golpe abrió una brecha en las losas aislantes de la nave, lo que permitió la irrupción de gases incendiados cuando el transbordador entró en la atmósfera terrestre.

DESINTERÉS

“Desde el principio, el comité encontró una consistente falta de interés en el trozo de aislante que golpeó al Columbia”, dijo el informe. “Los administradores de la NASA dijeron al comité que después del lanzamiento ‘no se trató el tema de la seguridad del vuelo’ y que ‘de todas maneras, no hubiéramos podido hacer nada’”.
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