DOMINGO 24 DE AGOSTO DEL 2003 / EDICION No. 23190 / ACTUALIZADA 04:56 am





EL HUMOR DE




Pablo Beteta: “Hay gente que no perdona el éxito”

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. Después de año y medio de silencio, Pablo Beteta defiende como justos los millones que recibió por los servicios al Estado durante el gobierno de Arnoldo Alemán; asegura que jamás salió del país y que si hay algún juicio en su contra, lo enfrentará en Nicaragua aunque ello le signifique la cárcel

Pablo Beteta, abogado y pintor.

 

Fabián Medina
fabian.medina@laprensa.com.ni

La vida de Pablo Beteta ha sido un misterio en este último año y medio. De él se ha dicho que huyó del país por puntos ciegos cuando se hicieron públicos los pagos millonarios que recibió de instituciones estatales en el gobierno pasado. También se dijo que vivía escondido, que caminaba con gorra y se había cortado el pelo para no ser reconocido. No sé cuánto de esto será leyenda, pero el hombre que tengo frente a mí, de saco y corbata, atrincherado tras pilas y pilas de documentos, tiene intacta su melena con pava que por ratos le tapa los ojillos pequeños, nerviosos e intensamente negros.

Me recibe en la oficina de su abogado porque ya no tiene oficina propia. “La cerré porque había un acoso sobre ella”, explica.

Decidió romper con el silencio que mantuvo durante año y medio, porque quiere demostrar que la Contraloría no tomó en cuenta más de mil documentos (supongo que son las pilas que están sobre el escritorio y que pretende que yo vea) que envió cuando ésta asegura en una resolución que Beteta recibió más de nueve millones de córdobas de Enitel “sin existir contratos o documentos similares, así como evidencias del servicio prestado”.

La verdad es que los nueve millones son sólo una porción del dinero que se dice recibió este abogado a quien se le bautizó como “el de los contratos millonarios” y que por primera vez, después de año y medio, decidió responder públicamente las preguntas que sobre él se hacen.


¿Por qué desaparece Pablo Beteta cuando se le comienza a mencionar en contratos millonarios? Se hablaba incluso que usted estaba prófugo.

“Sí, esa es una cosa que se manejó. Para mí, prófugo es un concepto técnico. Prófugo es quien tiene un proceso y huye del proceso. En el caso mío no ha habido proceso. Sencillamente lo que había era una auditoría de la Contraloría General de la República que estaba investigando unos contratos firmados por don Gabriel Levy y por don Jorge Solís y don Salvador Quintanilla. Es un grupo de cinco o seis contratos. ¿Por qué no dije nada? Creo que tanto las personas que estamos siendo auditadas como los contralores no deben de emitir opiniones mientras hay un proceso de averiguación de información”.


En todo este tiempo que no se ha sabido de usted, ¿estaba fuera del país?

“Yo he estado aquí”.


¿De cuánto dinero estamos hablando en esos contratos? Por qué se mencionan cifras escandalosas.

“Eso es erróneo. Las cifras son altas porque los casos son altos. Cuando dicen megacontratos es porque estamos hablando de megacasos. No es lo mismo llevar el caso de una persona, que si usted tiene 360 demandas en todo el país. En el caso de Enel andaba por 380 demandas (de trabajadores despedidos). Y negociaciones de convenios colectivos que implicaban, en el caso de Enel, más de 87 millones de córdobas al año. Ahí se negoció una reducción a 67 millones de córdobas”.


Pero sus honorarios van por esas cantidades. Aquí tengo una estimación de ingresos suyos que hace la Alcaldía de Managua, de ¡60 millones de córdobas!

“Sí, pero eso no está demostrado en la alcaldía. Yo le voy a decir, lo que se pagó en ENEL anda alrededor de los siete millones y medio de córdobas, por un trabajo que duró tres años de conflicto en los tribunales. Hay que comprender que cuando vos tenés 360 casos, tenés que contratar un grupo de abogados para que te ayuden a llevarlos. Yo no puedo estar en 50 lugares a la vez”.


¿Cuánto dinero representó esos cinco contratos? Usted se debe acordar. A mí no se me va a olvidar cuál es mi salario.

“El total no. En el caso de Enitel esos contratos andan alrededor de 15 millones de córdobas, los de Enel andan por los siete millones y medio de córdobas y los últimos dos contratos, que fueron el de la privatización, y del reclamo del licenciado Herty Lewites, andan alrededor, para el Buró Jurídico Sociolaboral, no Pablo Beteta, anda alrededor de 25 millones. Algo así”.


¡Eso es un montón de dinero!

Pero fijate bien, una cosa es Pablo Beteta y otra cosa es el Buró Jurídico Sociolaboral (del cual Beteta es presidente)”.


¿Cuántas personas trabajaban con usted?

“En realidad yo no tengo un gran equipo de trabajo. Yo contrato a la gente en el momento de conflicto. No tengo que tener una plantilla permanente, porque lo que yo atiendo son conflictos específicos. Hay equipos que me están apoyando en todos los departamentos. Son conflictos que tienen altísimos costos, donde yo pongo vehículos, pongo gastos y todo. ¿Me explico?”


Pero estamos hablando de cantidades muy grandes que no se gastan en movimiento de vehículos, pago de personal... ¿Cuántos abogados trabajan con usted? ¿Cien?

“No, pero pueden ser quince o veinte. Pero fíjese bien qué sucede, si a usted lo contratan, si es abogado, y lo contratan y tiene una demanda de 580 millones de córdobas, ¿cuánto va a cobrar?”


Entonces usted fue privilegiado con contratos muy grandes.

“Ese es otro error. Aquí se ha visto como que solamente yo tengo este tipo de contratos. En los abogados como en cualquier profesión hay niveles, hay estatus. Cuando se comienza, comenzamos a cobrar barato, comenzamos a hacer clientela. Cuando ya usted tiene cierto prestigio, la gente comienza a demandar su trabajo, entonces sus honorarios van subiendo. Eso está regido por la oferta y la demanda. Pero esos contratos en que los honorario son altos están fundados en porcentajes mínimos. Cuando usted cobra un honorario en Nicaragua, por ejemplo, del tres por ciento, en una demanda ese es un porcentaje mínimo comparado con cualquier otro país del mundo. Y nosotros somos tan abogados como los costarricenses, como es un guatemalteco. Además, ¿cuánto creen que cobran los abogados de los trabajadores?”


No creo que sean los mismos millones que cobró usted.

“Han habido casos de escrituras publicas que han pagado más de lo que yo he ganado”.


¿Más de 60 millones?

“Más de lo que yo he ganado en un contrato. Es que usted no puede sumar los contratos porque son casos independientes. Estamos hablando de seis, siete años de trabajo. Hay trabajos que son caros”.


Sus trabajos nunca se licitaron a pesar de los montos que se jugaban.

“Es que no se pueden licitar: no hay posibilidad. Cuando usted tiene una demanda tiene que contestar en 48 horas”.


Usted aparece suscribiendo contratos millonarios con un grupo de funcionarios que actualmente están acusados de haber saqueado al Estado, y es lógico que uno se pregunte cuánta participación tuvo usted en ello.

“La resolución de la Contraloría no está cuestionando el monto del contrato. Ellos dicen que no tienen los contratos y no tienen los trabajos. Lo que están diciendo es que el señor Solís me pagó a mí sin contrato y sin que yo hubiese trabajado. Yo le he trabajado este tipo de conflicto a los tres gobiernos. Soy un abogado que atiende conflictos laborales y no me importa qué gobierno los tiene, porque no soy un político. No veo dónde está la corrupción si el conflicto está ahí, no lo fabrican ellos”.


¿Todo ese dinero le quedó a usted?

“Es como dice el contrato. Tengo honorarios por servicios prestados. Yo nunca le he dado un centavo a nadie, porque no voy a compartir mi trabajo más que con la gente que trabaja conmigo. Nadie ha podido probar que yo le haya dado un centavo a nadie”.


¿Pablo Beteta es una persona que tiene millones de dólares?

“Yo no tengo capital de millones de dólares”.


¿Entonces, dónde está ese dinero?

“He hecho mis inversiones. He hecho mis negocios. He pagado a la gente que ha trabajado conmigo, pero no le he dado un centavo a nadie. Usted se puede ganar un millón de dólares y mañana se metió al Pharaohs (casino) y los perdió, y eso nada tiene que ver... Lo que quiero decirle es que cuando alguien dice que usted es corrupto porque le dio dinero a alguien, tendría que demostrarlo. Que yo tenga que estar demostrando cada vez que alguien piensa... La gente piensa que usted cobraba para repartir... ¡Hombre! Esa es una presunción de mala fe, que deberían probar. A mí me pueden acusar de cualquier cosa, menos de no trabajar y de darle una tajada a alguien”.


Es que si nos atenemos a estas cifras, usted debería ser un millonario, y dice que no lo es.

“Las cosas son caras o baratas en dependencia de los montos”.


¿Usted está dispuesto a demostrar su inocencia en un juicio?

“Eso no depende de mí. Depende de las autoridades si hay juicio. Si hay juicio uno tiene que defenderse”.


Hay gente que se ha ido del país.

“Pero se están defendiendo con sus abogados. Yo no pienso irme de Nicaragua. No he pensado en eso”.


Si hay juicio, ¿usted no ha contemplado la posibilidad irse del país como lo hizo Jorge Solís?

“Yo voy a enfrentar este proceso. Me siento limpio. Nadie puede probar las versiones especulativas de que repartía dinero. No he hecho nunca eso”.


¿Teme caer preso?

“Creo que no tengo motivos para caer preso. Y si cayera sería una gran injusticia. Yo hice mi trabajo, y a mí me pagaron por mi trabajo. Eso lo puedo demostrar. Yo sé quién soy. Si me quieren echar preso y hacer una injusticia, ni modo, pues... Mucha gente es víctima de injusticias”.


¿A qué atribuye entonces que haya señalamientos tan graves contra usted?

“El éxito, hay gente que no lo perdona. Si usted tiene éxito en algo, va a tener un montón de enemigos. Yo he tenido gracias a Dios, éxito en cualquiera de mis dos campos (abogado y pintor) y eso me ha generado algunos enemigos”.
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