La agonía de radio Güegüense
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Aunque se obtuvieron fondos para mantener a flote la radioemisora, su futuro navega en la tempestad de lo incierto |
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Radio Güegüense cuenta con una colección de longplay de artistas nacionales y extranjeros, que no está guardada en las condiciones adecuadas por falta de presupuesto. (LA PRENSA/M. OROZCO)
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Leslie Ruiz Baldelomar leslie.ruiz@laprensa.com.ni
Radio Güegüense, la única emisora cultural que ha tenido nuestro país, navega nuevamente a la deriva en un barco de papel por falta de ayuda estatal y privada. Es medio siglo de nuestra historia que está a punto de perderse en el ancho mar del olvido.
Esta emisora salió al aire bajo el nombre de Radio Centauro, en 1956, gracias al esfuerzo de don Salvador Cardenal, quien buscó la manera de penetrar a los hogares nicaragüenses con música clásica universal y música vernácula nacional. Radio Güegüense es la única emisora que desde su fundación hasta la fecha ha mantenido inalterable su perfil de emisora cultural.
Guillermo Rothschuh Villanueva, Decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Centroamericana, resumió a LA PRENSA con las palabras más sencillas, el papel de Cardenal en este proyecto.
“La Güegüense se ha preocupado por pulir nuestros gustos musicales mediante la sintonía permanente de una música hecha para deleitarnos. Salvador Cardenal se propuso, él mismo, en convertirse en un maestro musical, sin alardes ni estridencias, haciendo un recorrido por la música de distintos países. Pulió e inclinó nuestros gustos al enseñarnos a valorar y conocer en dónde radicaba la grandeza de los grandes creadores musicales de diferentes épocas. La suya fue una labor solitaria y constante”.
Agregó que el trabajo de Cardenal fue la de complejizar al nicaragüense, haciéndole comprender que la música no se dirige a los sentidos, sino a través de los sentidos a la mente.
MUCHOS AÑOS DE LUCHA
La historia de Radio Güegüense empezó a agrietarse en 1963, cuando su situación económica estaba en debacle. Don Salvador Cardenal buscó varias alternativas y entre ellas encontró una sugerida por Pedro Joaquín Chamorro, director mártir de este rotativo.
“La idea se basó en meter dentro de la programación un noticiero, en el que a diario se transmitía el editorial de don Pedro Joaquín Chamorro”, recordó María Belén Cardenal, directora actual de la emisora.
Tres años después don Salvador se vio incapacitado para responder a una deuda contraída al adquirir un potente transmisor de 10 mil vatios de onda media, por lo que la entonces Radio Centauro pasa a ser propiedad de LA PRENSA, que asume sus deudas.
Un año después la Guardia Nacional asaltó las instalaciones de la emisora y se llevó las piezas clave que la dejan fuera del aire. Con muchas dificultades sale nuevamente al aire, pero es censurada de inmediato y los noticieros dejan de tener atractivo. La crisis regresa y provoca el cierre definitivo.
COMO EL AVE FÉNIX
Ese mismo año don Salvador y su hijo, Lorenzo Cardenal, sacan Radio Güegüense con un transmisor de mil vatios, un mismo perfil y objetivos, y un mayor empeño por darle una propuesta diferente al pueblo nicaragüense.
“Ha sido una historia bien sufrida la de esta radio. En 1972 viene de remate el terremoto y destruye casi todos los equipos técnicos que tenían. Pero ni mi papá ni mi abuelo se rindieron. Por eso trasladaron la radio a la casa de mi abuelo en Ciudad Jardín con casi nada”, detalló la Directora.
Según María Belén Cardenal, el período más “tranquilo” de Radio Güegüense fue durante la década de los ochenta, porque el gobierno central le otorgaba una subvención que alcanzaba para pagar los gastos fijos de la emisora.
PROYECTOS A CORTO PLAZO
Distinguidas personalidades de Nicaragua conformarán en las próximas semanas una asociación denominada Amigos de la Güegüense, que tendrá como objetivo hacer que la emisora sea declarada como patrimonio cultural de la nación y tenga de esta manera, una partida presupuestaria del Presupuesto General de la República.
Para captar fondos, María Belén Cardenal en coordinación con el director de Camerata Bach, Ramón Rodríguez, reeditará la obra Nicaragua música y canto, de don Salvador Cardenal.
Asimismo publicarán una nueva edición de Antología musical de Bolsillo de Salvador Argüello, que será vendida a bajo costo.
Por su parte, Rodríguez afirmó que hablará con sus contactos para pasar de casete a disco compacto, las Pequeñas lecciones de música guardadas en los estantes de Radio Güegüense, a fin de ponerlas a la venta y conseguir dinero.
También se hablará con los gerentes de los distintos bancos para que abran una cuenta a beneficio de la Güegüense, que permita el desembolso automático del donante.
LO RECAUDADO
Gracias a la gala realizada el pasado 14 de agosto, por varios artistas nacionales, bajo la coordinación de Camerata Bach, Radio Güegüense recibió un cheque por el monto de siete mil 500 dólares.
La Directora actual de Radio Güegüense explicó que un porcentaje del dinero será utilizado para pagar unos repuestos adquiridos hace dos meses para el transmisor.
“También logré ponerme al día con los pagos de luz que venía acumulando desde hace varios meses y pude pagarle al señor que me compuso la torre en El Crucero. Si me sobra, le voy a pagar a mis ocho empleados los aguinaldos de este año”, aseguró.
DEFUNCIÓN EN ENERO
“Ya del gobierno actual no espero nada porque nunca se ha dignado a mover un dedo para ayudar a que esta radio no muera. Ni siquiera la empresa privada ha mostrado señal. Si la situación sigue así, calculo que en enero de 2004 se cierra definitivamente esta emisora”, advirtió María Belén Cardenal.

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