Los nuevos microempresarios
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 | Experiencias exitosas de técnicos capacitados en diferentes especialidades por los centros de capacitación técnica |
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Francisco Roberto Martínez supervisa el mantenimiento de un compresor de aire acondicionado. |
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Oscar Álvarez oscar.alvarez@laprensa.com.ni
La creación de pequeñas empresas de producción y servicios se han convertido en una alternativa laboral de egresados de los centros de capacitación técnica, que en vez de buscar un empleo y depender de un salario, han generado oportunidades de trabajo a otros miembros de su familia.
Uno de estos ejemplos es Distribuidora Génesis, ubicada en Villa Cuba Libre en el Reparto Schick, y cuyos propietarios, Conny Rodríguez Suárez, de 46 años, sus hijos Víctor Daniel Martínez de 20 años, Karen Vanesa Martínez de 16 y María Luisa Bonilla de 20 años, han sido tecnificados en diversas disciplinas por el Centro Juvenil Don Bosco.
La microempresa fabrica y distribuye, a baja escala, todo tipo de muebles para el hogar, la oficina y centros escolares elaborados a base de metal y vidrio.
Rodríguez Suárez, quien egresó hace unos 12 años como técnico en contabilidad, dijo que todo comenzó con la motivación inculcada en el Centro Juvenil Don Bosco y su movimiento de ex alumnos. “El fin es que la familia salga adelante ante la situación económica que atravesamos”, dijo.
Víctor Daniel, es la mano de obra calificada en la rama metalúrgica, aluminio y vidrio y ha enseñado parte de sus conocimientos a Karen para que apoye el proceso productivo. La joven capacitada como mecanógrafa todavía continúa sus estudios en el centro y lleva la administración del esfuerzo familiar.
Para emprender la tarea, el centro les capacitó en gestión microempresarial y destinó un crédito de 50 dólares por cada miembro de la microempresa.
Las dificultades
Según Rodríguez Suárez, la principal dificultad para arrancar y fortalecer el negocio es la carencia de alternativas de crédito. “Este proyecto comenzó con la capacitación y una idea en una paginita y la promesa (en el Centro Juvenil) de un crédito mínimo”, señaló.
Por su parte, Francisco Roberto Martínez, técnico en refrigeración y aire acondicionado, y propietario de la empresa Servicios Múltiples Martínez, coincide que en Nicaragua, lo más difícil es arrancar en su propio negocio por la falta de líneas crediticias para fomentar los negocios de la nueva generación de microempresarios. “Si no tenés nada con lo que podás responder no te dan nada”, comentó.
Martínez fue formado por el Centro de Capacitación Profesional Nicaragüense Alemán (Cecna), y ha fundado su empresa de servicios de reparación y mantenimiento con mucho éxito.
Comenzó con una pequeña caja de herramientas, luego sus ingresos permitieron comprar refrigeradoras en mal estado las que reparaba para revender. Hasta se dedicó a la fabricación de mantenedoras, negocio que no le resultó porque puso mucho énfasis en ensamblarlas con tecnología de alta calidad y en Nicaragua “la gente se va por lo más barato aunque no tenga buena calidad”.
Ahora tiene clientes como la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional de Universidades, la Cancillería de la Republica y una diversidad de empresas privadas que trabajan con refrigeración industrial.
Formando microempresarios
Eduardo Antonio Morales Aguilar de 33 años, egresó como técnico en ebanistería en el Centro de Capacitación Profesional Nicaragüense Alemán (Cecna), y como otros capacitados ha formado su propio taller para brindar sus servicios.
Destacó, que una de las principales dificultades para formar una pequeña empresa es la creación de la clientela. Pero como en todo negocio “hay altas y bajas”.
Enfatizó, que estudiar una carrera técnica en el Cecna, genera expectativas en los estudiantes para fundar una pequeña empresa.
Para él, lo más importante es que en el plan de estudios de dicho centro se han introducido temas como la gestión microempresarial.
“Yo decidí formar mi propia empresa para trabajar, ahí (en el Cecna) me enseñan un poco de gerencia, contabilidad y nos ponen ejemplos de cómo fundar una pequeña empresa”, argumentó.
Generador del empleo
Francisco Roberto Martínez, técnico en refrigeración y aire acondicionado, dijo que su gestión microempresarial ha significado empleo para sus familiares (dos primos y un cuñado), a quienes también les ha enviado a capacitarse para fortalecer la mano de obra calificada, mejorar aún más la calidad de sus servicios y ampliar sus ofertas. 
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