JUEVES 21 DE AGOSTO DEL 2003 / EDICION No. 23187 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Por hacer un favor un médico se metió a problemas

Foto  
. El médico Edilberto Alvarado afirma que su amiga Noemí Ortez le quiere usurpar una finca que le compró a ella misma

Edilberto Alvarado Quiñónez, muestra parte de los documentos que ha presentado para demostrar que la finca La Quiatilla es de su propiedad. (LA PRENSA/A. OLIVAS)

 

Adolfo Olivas Olivas
CORRESPONSAL/ESTELI
departamentos@laprensa.com.ni

Dos profesionales de la salud se han trenzado en un largo y tedioso proceso judicial para desenrollar un conflicto de propiedad, que lleva más de un año sin ser resuelto y que ahora también le dio curso la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH).

El doctor Edilberto Alvarado Quiñónez, vivía tranquilamente con dos propiedades en la ciudad de Estelí, pero su amargura le llegó hace más de un año cuando se le apareció su amiga Noemí Ortez López, ofreciéndole un trato.

“Ella me dijo: Fijate Edilberto que me dan dos fincas por mi casa, entonces yo vengo a proponerte que me des una de tus viviendas y te quedés con una de las fincas, para no quedarme yo sin casa”, relata el doctor Alvarado Quiñónez.

El trato efectivamente lo realizaron. El doctor Alvarado Quiñónez le entregó a Noemí Ortez López una vivienda ubicada en el barrio Juno Rodríguez, y ella a cambio le otorgó una finca de 17 manzanas, situada en el lugar conocido como La Quiatilla, en la salida sur de Estelí.

ACCEDIÓ A HACERLE “UN GRAN FAVOR”

El acuerdo fue debidamente notariado, sin embargo el doctor Alvarado relata que posteriormente la licenciada Noemí Ortez López, propietaria de un laboratorio, le pidió “un gran favor”, que consistía en que pasara nuevamente a su nombre la escritura de la finca La Quiatilla, simplemente como “una simulación”, porque ella la necesitaba como garantía porque en Nueva Segovia le iban a otorgar la concesión de un bus de pasajeros.

“Por la amistad que me unía a ella, le presté la escritura, pero cuando se dio cuenta que en la finca La Quiatilla había agua, entonces me dijo que me iba a regresar la casa y que ella siempre se iba a quedar con la finca”, explica Alvarado Quiñónez.

El médico afirma que las mejoras que ella hizo en la casa se las está cobrando y además pidió el desalojo judicial de la finca La Quiatilla, donde él está establecido, porque considera que es de su propiedad, al realizar un trato debidamente legal. El problema es que ahora la señora Ortez López tiene las dos escrituras a nombre de ella.

VERSIÓN DE ABOGADO

El licenciado Javier Velásquez abogado de la laboratorista, Noemí Ortez López, señaló que el doctor Alvarado Quiñónez está aferrado a no querer entregar la finca, aún sabiendo que la verdadera dueña es la señora Ortez López. “Hay una orden de desalojo en su contra y tiene que entregar la finca”, manifestó Velásquez.

El abogado aseguró que bajo ninguna circunstancia la ciudadana Noemí Ortez López ha intentado quedarse con la vivienda y que las llaves las depositó en el Juzgado de Distrito de lo Civil y que el médico no las quiso retirar. “Las llaves de la vivienda ahí están”, reiteró.

Las autoridades judiciales todavía no han fallado sobre este espinoso caso, donde también sale mencionado un abogado que sirvió de notario para la realización del contrato de permuta de ambas propiedades y luego la “simulación” del traspaso de la propiedad.
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