Las rabietas o en los niños
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Kohar Peñalba y Muricio Jahn González. Academia Eleganza |
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Dra. María Mercedes Somarriba O.
En cierta etapa es un comportamiento que forma parte de su desarrollo, pero también puede volverse un problema que amerite ayuda médica.
Las rabietas son parte normal del desarrollo del niño. Éstas ocurren en todas partes y a toda hora: en la casa, en la calle o en el supermercado. Las palmadas no solucionan en nada la situación y quien pega a un niño está enseñando violencia.
Estos episodios son patrones de conducta normal en los niños pequeños. El 60 por ciento de los niños entre uno y tres años de edad tienen rabietas al menos una vez a la semana y el 20 por ciento diariamente.
En esta etapa se presenta el desarrollo del ego (yo) y del negativismo (todo o casi todo es no). Los niños están afirmando su personalidad lo cual es un signo de independencia.
También se consideran el centro de todo y cuando quieren algo, lo quieren al instante, y cuando no son complacidos dan rienda suelta a su frustración, por medio de una pataleta.
Por otro lado no han desarrollado suficientemente bien el lenguaje y la compresión. Cuando el niño se expresa y el padre no lo comprende, o cuando no entiende la explicación de sus padres, también siente frustración.
Ciertas exigencias de los padres provocan rabietas inesperadas, como “no vas a comer caramelo hasta que termines tu comida” o “tienes que usar zapatos”.
A medida que los niños desarrollan su lenguaje y comprensión las rabietas tienden a desaparecer al llegar a los cuatro años.
PREVENGA LAS RABIETAS
Siga la rutina para las horas de las comidas y de acostarse.
Distraiga a su hijo con un juguete que le guste mucho.
Sea razonable con su hijo(a), y no espere que sea perfecto.
Prepárelo para ir a lugares o hacer alguna actividad que ya le ha causado rabieta.
Déjelo que conozca sus reglas y adhiérase a ellas.
ACTITUD DE LOS PADRES DURANTE UNA RABIETA
La forma más rápida para liberarse de este comportamiento es ignorar al niño o niña, puesto que no hay forma de razonar en medio de gritos.
Es importante que los padres estén de acuerdo en el manejo.
No pierda el control, la calma ni la serenidad.
No responda con agresión, ya que esto genera más agresión en el niño.
Quítele de las manos los objetos potencialmente peligrosos.
Dé seguridad y afecto una vez pasado el episodio, pero no recompense con “premios” (golosinas o juguetes) para no confundir al niño creando un círculo vicioso de: Berrinches - premio.
Si el niño es mayorcito y las rabietas son muy agresivas lleve al niño a su cuarto para que permanezca allí durante dos a cinco minutos. Después hable con su hijo(a).
¿CUÁNDO BUSCAR AYUDA DEL MEDICO?
Las rabietas son frecuentes o peligrosas
Ocurren en la escuela
Sospecha problema de audición o del habla
Causa daño a sí mismo o a los demás
Empeoran después de los cuatro años.
Tiene problema de comportamiento
Uno de los padres tiene episodios de rabietas y no los puede detener.
Pediatra-Infectóloga. 
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