SáBADO 2 DE AGOSTO DEL 2003 / EDICION No. 23168 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




¿Es esto arte?

Foto  
. Este año la bienal de artes prefirió colgar en las paredes del Teatro Nacional, obras como una lengua de vaca, camisetas pintadas y sacos de arena, como expresión artística. Porque al jurado le pareció que la pintura nacional carece de razón e investigación.

 

Leslie Ruiz Baldelomar y
Auxiliadora Rosales
revista@laprensa.com.ni

La Cuarta Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses rompió todos los esquemas. La pintura, una de las expresiones artísticas más tradicionales, fue desplazada y su lugar fue tomado por las nuevas tendencias del arte contemporáneo, como las instalaciones y los performances.

El primer lugar, que consistió en cinco mil dólares, lo obtuvo Wilberth Carmona, de 20 años, con el video “Peluche” quien retomó el lenguaje de los pandilleros del barrio San Judas y compuso un rap. El video que dura un minuto 48 segundos muestra en primer plano una boca y posteriormente se observa al artista cantando.

El jurado calificador, integrado por Virginia Pérez Ratton, Osvaldo Sánchez y Kristine Stile; justificó su escogencia “por la sofisticación visual y la precisión conceptual técnica en el abordaje de un tema álgido en la cultura marginal urbana”.

En tanto Carmona explicó que “la palabra ‘peluche’ es un poco contrastante. Por un lado representa la ternura misma del objeto y, por otro, la ofensa que significa para los pandilleros, ya que tiene un sentido peyorativo”.

EL SEGUNDO LUGAR

El segundo lugar fue para Rodrigo Pacheles con el performance “Los niños de mi ciudad”. Para esto el artista acudió a la ayuda de cuatro niños de la calle, con el propósito de que repartieran un hisopo para que las personas se limpiaran los oídos y pudieran escuchar sus súplicas, manifestadas a través de una pequeña nota.

Esta idea lo hizo merecedor de tres mil dólares en efectivo. Cabe señalar que este joven estudiante de Arquitectura y Bellas Artes, recientemente se llevó una mención en el concurso Habitart, por su obra Mercado de libre comer-sal.

El jurado aseveró que Pacheles merece este premio “por la búsqueda de estrategias artísticas que respondan a las complejidades del contexto y a los retos de la amplificación de la práctica cultural”.

CUATRO MENCIONES

Una de la menciones se la llevó Patricia Belli, con la instalación Equilibrio precario. Con ella la artista contribuye a la expansión del lenguaje escultórico nicaragüense. La segunda mención fue para Reynaldo Fernández, por una obra sin título elaborada con acrílico sobre nylon y madera. “Decidimos darle el reconocimiento por su replanteamiento de la superficie material de lo pictórico, así como de su objetualidad”, aseguró Pérez Ratton.

El arquitecto Oscar Rivas también tuvo un reconocimiento por su video instalación CIT 2951113, ya que hace “un uso efectivo de medios tecnológicos para una reflexión social sobre la cartografía de Jinotepe”.

Por la austeridad del lenguaje del video, Ernesto Salmerón se llevó una mención con la obra Documento 2-29. Cada uno de estos artistas se hizo acreedor de mil 500 dólares.

LOS SATISFECHOS

Por su parte, la coordinadora de la Bienal, Juanita Bermúdez, afirmó sentirse muy satisfecha porque considera que es una bienal de rompimiento. “La reacción del público ha sido controversial. A algunas personas les ha parecido chocante, pero eso a mí me da satisfacción porque después de una bienal como ésta las personas no pueden quedar igual”.

Sin embargo, a Bermúdez le preocupa la supuesta falta de información de los artistas en general, quienes al viajar a otros países prefieren visitar los museos tradicionales y no aquellos donde se expone arte contemporáneo.

Patricia Belli, directora del Taller de Arte Joven (Tajo) y profesora de Carmona, también está complacida con la exposición. “Yo conozco el trabajo de las otras personas que resultaron ganadoras y reconocidas y pienso que están muy buenos. El cuanto al jurado creo que tiene criterios muy sólidos y basados en una sensibilidad muy educada”.

En la bienal participaron 111 obras, creadas por 70 artistas nacionales, pero sólo se seleccionaron 29, las que fueron diseñadas por 21 artistas. Éstas se encuentran en exposición en el Salón de los Cristales del TNRD, hasta el 15 de agosto.

MAL SABOR

La premiación de los ganadores de la IV Bienal de Artes Visuales Nicaragüenses dejó un mal sabor entre muchos artistas plásticos quienes aseguran que el jurado vino a jugar con el prestigio y el talento nacional.

El prestigioso artista del pincel, Hugo Palma, dijo que “tuve un disgusto muy fuerte con el jurado y recibí hasta jalones de la jurado norteamericana”.

Añadió que, creo que este jurado jugó con el prestigio de muchos artistas reconocidos a nivel nacional e internacional.

“Esta gente sólo está utilizando a los artistas. Todo esto me recuerda a un crítico italiano, Aquiles Bonito, que en los años 80 llamó a una expresión artística la Transvanguardia, y aseguraba que hacía y deshacía artistas cuando a él le daba la gana”, dijo.

Palma señaló que aunque todas las expresiones son válidas, el jurado no tiene que venir a desconocer lo que muchos artistas hemos hecho por año.

Comentó que él participó porque “creo que tengo bastante que aportar al arte. Lleve una pintura que es un homenaje a Rubén Darío, pero el jurado la obvió y prefirió colgar en la paredes del teatro una lengua de vaca”.

ARTE DEBE SER RIGOR E INTELIGENCIA

En tanto Luis Morales Alonso, ganador de la III Bienal dijo que “este año hubo muchas locuritas que nada tiene que ver con el arte, que es rigor e inteligencia y no una simple ocurrencia”.

“La elección del segundo premio me tiene consternado y afligido, porque eso es burlarse de la pobreza del país, en todo caso el artista no puede convertirse en antropólogo ni sociólogo. Y me sorprende más aún porque Pacheles recientemente presentó un trabajo exquisito donde yo fui jurado y nada que ver con lo que trajo a la bienal”.

Morales Alonso agregó que “yo he viajado a más de 30 países y he visto muchas cosas, pero no esas locuritas que premiaron”, dijo.

DEBILIDAD EN PINTURA

Virginia Pérez Ratton, durante su discurso volvió a lamentar la débil presencia de pinturas y esculturas en la selección del jurado calificador, que se debió a “la fuerte carencia de razón e investigación dentro de esta expresión del arte tradicional”.
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

¿Es esto arte?

Fiesta japonesa

Todo listo para Ben Hur