Entrevista - Dolores Medina Marchena: Empresaria y decoradora
El éxito a todo color
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 | Empezar con cuatro galones de pintura hace 12 años y llegar hoy en día a ampliar su tienda para convertirla en una especie de supermercado, es el principal orgullo de Dolores Medina, poseedora de un contagioso ánimo emprendedor que la ha llevado a posesionarse muy bien en el mercado. |
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Foto: LA PRENSA/M. LÓPEZ |
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Gustavo Ortega Campos gustavo.ortega@laprensa.com.ni
En un país donde la mayoría de la población está sumida en la pobreza, el negocio de la comercialización de pinturas podría sonar como algo superfluo o suntuario, pero la realidad es otra, es un rubro que tiene mucho potencial y con tendencia a crecer, tal y como lo asegura Dolores Medina, gerente propietaria de la empresa D’Medina, especializada en este rubro.
Junto a las pinturas, esta guapa y agradable empresaria, se ha dedicado a especializarse en decoración de interiores y exteriores, un aspecto que mantiene una demanda cautiva, pero que también viene creciendo, lo que le ha obligado ha mantener una inversión permanente en la actualización de conocimientos y técnicas.
Administradora de empresas de profesión, Medina comparte el ajetreado trabajo con la crianza de sus gemelitas, Laura y Lucía, de cuatro años, responsabilidad de la que asegura apoyarse sin tropiezos con su esposo, también empresario.
El éxito de su negocio le ha llevado al punto de ampliarlo y convertir su casa de habitación en una enorme tienda, proyecto que empezó esta semana.
Con una sonrisa permanente, esta “bailaora” de flamenco, pasatiempo que realizó con mucho entusiasmo en los dos últimos años, conversó durante más de una hora acerca de sus planes y expectativas, siempre con la certeza de que el éxito es una cuestión de empeño personal y decisión.
¿Cómo empezó en este negocio?
Inicié en 1991, recién el triunfo de doña Violeta (de Chamorro), en esa época las casas estaban abandonadas, fue una época para el inicio de los negocios en general; en ese momento se pintó mucho, hubo bastante demanda de pinturas porque las casas estaban muy descuidadas. Empecé jugando, con cuatro latitas de pintura y con poco capital, apenas 5,000 dólares que saqué al crédito con la compañía distribuidora, eso sí, con mucho entusiasmo.
¿Y qué le dio por las pinturas y no por otra cosa?
Bueno, mirá, en ese momento una amiga me dijo que nos hiciéramos socias, que instaláramos un negocio de pinturas y decoración de interiores, ella conocía a gente ligada al negocio y así empezamos. Ella vivía en México, la idea de ella era venirse, pero al final se quedó allá y me quedé con el negocio yo sola.
En aquella época de inicio de los años noventa debió haber un sector específico que demandaba pinturas, que no debió ser tan generalizado...
Fijate que sí, la demanda era de todo tipo de gente porque acordáte que en esa época las casas estaban abandonadas, la gente no pintó en muchos años y en ese tiempo tuve la suerte de que algunas constructoras eran mis clientes y lograba buenas ventas.
¿Y ahora?
Ahora el mercado se ha ido expandiendo, hay más competencia, las compañías distribuidoras y fabricantes de pinturas están trabajando directamente con los grandes clientes.
Pero a pesar de que el mercado está más competitivo, a usted le ha ido muy bien, ¿cómo lo ha logrado?
Es por lo mismo, para poder sobrevivir en el negocio tenés que crear tu oferta, dar mejor comodidades a los clientes, mejorar la atención... porque si no van a venir las compañías más grandes, con más capital y te van a ir haciendo de lado.
¿Cuando habla de “comodidades” para el cliente a qué se refiere?
Pues ofrecemos créditos, le damos asesoría a los clientes sobre las combinaciones de colores, incluso vamos a sus casas a veces, cuando el cliente lo solicita, sin ningún costo adicional.
La ubicación donde está instalado su negocio (en las inmediaciones del edificio Pellas), obviamente ha servido para alcanzar el éxito que ostenta...
Es que todo va sumando: la atención personalizada, que te interesés en las necesidades del cliente, pero también ayuda mucho la ubicación del local... esta zona ya se hizo comercial completamente, cuando se hizo en el 91 no era así.
¿Cuántos empleados tiene en la tienda?
Tenemos seis empleados, incluyendo al cuidador.
¿Cómo se califica usted misma, como una mediana o pequeña empresaria?
Yo diría que como una pequeña, pero con miras a ser una mediana empresaria y algún día, ¿por qué no?, una grande.
¿En cuánto totaliza la facturación anual?
(Risas), esas cifras no se revelan...
¿Le teme al Fisco?
(Risas nuevamente), no, no es por el Fisco, sino que no es bueno decirlo.
Pero en términos de crecimiento, ¿ha estado subiendo o sólo se ha mantenido?
Nuestra tendencia ha sido al crecimiento, pero el año pasado fue durísimo, no hubo crecimiento, las ventas se mantuvieron pero en algunos meses se bajaron respecto al año anterior.
¿Y cómo marcha el asunto en lo que va del año?
Estamos subiendo lento, ahora hay más oferta de productos.
¿Por qué sólo trabaja con una marca específica y no ha ampliado su oferta de marcas?
He obtenido, desde que empecé, un buen apoyo de la compañía de la que me sigo abasteciendo, me ha dado buen servicio, no he tenido problemas de inventarios...
Usted es especialista en decoración, ¿una profesión o una vocación?
He tomado cursos, pero más que todo he sido autodidacta, he leído muchos libros y me mantengo informada de las tendencias de moda, porque siempre la gente te pide consejos...
Me imagino que es una actividad cara...
Los libros son caros, pero es parte de este negocio, es lo que te hace ser diferente de los demás.
En un país con tanta pobreza, esto como que suena muy suntuario...
Es suntuario, son productos suntuarios...
¿Pero cree usted que esta oferta pueda llegar o otros segmentos de menor poder adquisitivo?
Mirá, tenemos productos de precios variados, hay accesorios baratos y accesibles; claro que los hay muchos mas caros, todo está en querer hacerlo (la decoración), si lo querés hacer tenés que planificar tus finanzas.
¿Cómo califica usted al nicaragüense en materia de uso de pinturas?, ¿se está tomando más en serio?, ¿falta por aprender?
Hay mucho entusiasmo por aplicar nuevas técnicas, la gente se está interesando más por conocer nuevas tendencias y técnicas, la gente las está usando.
¿Cuál es la principal influencia o tendencia de moda?, pues ahí debe radicar la afluencia de clientes...
Ahorita hay influencias de varios lados, está lo que se llama estuco veneciano, que es un acabado como viejísimo, a una pared nueva se le puede dar una apariencia como de 60 años; de México está el colorido, los colores fuertes y vibrantes, el rojo, azul, rosa mexicano.
Por ejemplo también se está trabajando el acabado antiguo en los muebles, hay una especie de alquitrán diluido con aguarrás que da una tendencia de envejecido, también hay influencia de Estados Unidos.
Pero ¿cómo hacen para satisfacer a la demanda, lo hacen por pedidos exclusivos?
Vivimos abasteciéndonos recurrentemente, hay cosas que compramos en el exterior, otras no porque quizás son demasiado caras, como son productos que no son para mercados masivos traemos pocos inventarios.
¿Han pensado organizarse como decoradores o distribuidores de pinturas?
Fijate que no...
¿Hay muchos?
Pues decoradores no hay muchos todavía, hay que tomar en cuenta que la carrera de decoración es reciente y la mayoría que lo ejerce lo ha estudiado afuera, no te sabría decir cuántos somos, pero de algo estoy segura, no estamos organizados.
¿Escogió administración de empresas como profesión?, ¿pensó estar en medio del zener, las brochas, espátulas, latas y bidones algún día?
Fijate que no, cuando me gradué empecé a trabajar en el Estado y después en la empresa privada, después empecé mi negocio...
¿Esto es cuestión de suerte o empeño, o una mezcla de ambas?, porque cuánta gente desea dejar de ser asalariados y empezar sus propios proyectos, pero en este país es muy difícil.
Es una cosa de decisión, decidir dejar la estabilidad de un salario estable a empezar a un negocio, donde a veces se pierde y a veces se gana, pero también es cuestión de perseverar, hay que seguir hasta conseguir la estabilidad, pues los primeros meses son de pérdidas hasta que se llega al punto de equilibrio. Además hay que tener una brújula para ver hacia dónde vas.
"BAILAORA"
Dolores Medina, además de venir logrando buen suceso como empresaria en el mundo de las pinturas y la decoración, hace tres años logró algo que no lo tenía en sus planes: ser artista.
Durante dos años formó parte de un grupo de Danza de Flamenco, logrando acaparar la atención con los vistosos trajes, el zapateo y el toque de castañuelas que aprendió en corto tiempo, según cuenta.
Con mucho entusiasmo recuerda los aplausos acaparados en sus presentaciones, que terminaron hace un año atrás debido a que el maestro regresó a su país natal, Austria.
“Esto fue una casualidad, a mí siempre me gustó el baile pero nunca tuve la oportunidad de practicarlo, una vez salió un anuncio en el periódico sobre las clases y dije voy a ir (ríe) porque no tenía ningún requisito, ni peso, ni edad, ni nada y me dije: ¡aquí voy!”. 
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