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MARTES 29 DE ABRIL DEL 2003 / EDICION No. 23073 / ACTUALIZADA 02:30 am
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Vive aún el fantasma de Saddam Hussein

Foto  
.Su imagen continúa en los bolsillos de los iraquíes

Un cumpleaños por los suelos. Un retrato metálico de Saddam Hussein es arrastrado sobre una calle céntrica en Bagdad, el día de su cumpleaños 66. (LA PRENSA/AP)

 

Niko Price y Louis Meixler
AP

BAGDAD y TIKRIT.- Las estatuas fueron derribadas, las pinturas destruidas, los murales desfigurados, todo para borrar la imagen omnipresente de Saddam Hussein de la mente de los iraquíes. Pero a tres semanas de la toma de Bagdad por los estadounidenses, Saddam está aún en los bolsillos de todos.

El dinar iraquí –cada billete con la efigie grabada del líder depuesto– sigue siendo la moneda de uso común en esta nación sin ley. Los nuevos gobernantes estadounidenses dijeron el domingo que el dinar será reemplazado, pero aún no.

“Cualquier moneda que el pueblo iraquí esté dispuesto a aceptar será utilizada en este período interino’’, dijo George Mullinax, funcionario del Departamento del Tesoro estadounidense cuya labor es ser nexo con el Banco Central Iraquí. Dijo que el gobierno interino, cuando sea nombrado, hará de la emisión de una nueva moneda una de sus prioridades.

“No vamos a imprimir dinares con la efigie de Saddam’’, agregó.

Cuando los regímenes caen, sea cual sea la razón, dejan detrás los símbolos característicos de sus gobiernos. Por lo común, el dinero en efectivo es lo que más perdura, simplemente porque es indispensable. Pero cuando el dinero tiene representaciones de un dictador deshonrado, se dan situaciones incómodas.

ROBOS Y SAQUEOS

Aproximadamente 400 millones de dólares y 20,000 millones de dinares fueron robados durante los saqueos que acompañaron la llegada de las fuerzas estadounidenses a Bagdad, según Mullinax. Eso –y la incertidumbre sobre el futuro del dinar– han producido una ola de temores y fluctuaciones en las tasas cambiarias.

Antes de la invasión de Kuwait por las fuerzas de Saddam en 1990, un dinar costaba 3 dólares. Pero después de la Guerra del Golfo Pérsico de 1991 el dinar se cotizaba en 2,600 por dólar. Cayó a 3,400 por dólar después que las fuerzas estadounidenses invadieron Bagdad.

Pero en días recientes ha repuntado, hecho que los especialistas atribuyen a una creciente demanda y a que la oferta no ha variado.

El domingo, en las calles eran ofrecidos 2,000 dinares por dólar, aunque sólo en el caso de que el comprador adquiriera el billete común de 250 dinares.

Los billetes de 10,000 dinares –ahora considerados sospechosos porque ha habido informes de falsificaciones– eran valuados en 2,400 dinares por dólar.

Pero muchos comerciantes están fijando sus precios en dólares. Ali Hussein al-Obeidi, dueño de una tabaquería, dice que los mayoristas están demandando que todos los pagos sean hechos en dólares.

UN CUMPLEAÑOS INUSUAL

Mientras tanto, el cumpleaños 66 de Saddam Hussein llegó el lunes sin los rimbombantes festejos de años pasados, pero con rumores de que el depuesto dictador estaría aún vivo y planeando algún tipo de violencia para rememorar la ocasión.

En Tikrit, la ciudad natal de Saddam, algunos pequeños grupos que aún lo respaldan manifestaron en favor de su desaparecido jefe y prometieron festejos para los años próximos.

“Saddam Hussein es uno de los grandes líderes árabes. No es importado, nació en Irak’’, dijo Abdula Ialeh Hussein, quien se identificó como el primo de Saddam. “Ahora estamos bajo ocupación de Estados Unidos, pero continuaremos respaldándolo (a Saddam)’’, expresó.

En Bagdad, a casi tres semanas de la toma de la ciudad por parte de soldados estadounidenses, por primera vez en muchos años no se celebraron las masivas y obligatorias marchas orquestadas por Saddam.

“Cada vez que teníamos esas elecciones para presidente, todos votaban por él, 100%’’, dijo Hussein al-Khafaji, un coronel de la Fuerza Aérea Iraquí. “Hoy, nada sucederá, y esto demostrará que a ninguno de nosotros le gustaba Saddam’’, expresó.

Un joven carpintero de 30 años dijo que estaba feliz con la ausencia de Saddam.

“Hoy es un día de felicidad para mí porque nos hemos deshecho de él. Él nos destruyó’’, manifestó Munhal Taleb. “Le pedimos a Dios que nunca regrese, porque estamos felices y, si Dios quiere, las cosas mejorarán’’.

Saddam no ha aparecido en público desde los primeros días de abril y no se sabe si está vivo.

En años pasados, multitudes cantaban, bailaban, quemaban la bandera israelí y se aclamaban devotos de Hussein. Ayer lunes, los retratos y estatuas de Saddam ya no estaban o permanecían desfigurados, con sus gruesos bigotes pintados o arrancados.

DINARES ESPARCIDOS POR EL VIENTO

Los dinares guardados en el Banco Central (con la inscripción: “Acuñados en la era de Saddam Hussein”) han sido mancillados dos veces: bombardeados por las fuerzas de la coalición, y luego saqueados por ladrones. El banco está lleno de fragmentos de billetes de 250 dinares esparcidos por el viento.  
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