En letra pequeña
Fabián Medina fabian.medina@laprensa.com.ni
CARICATURA
Que algunos no ven a Nicaragua como país, lo demuestra la actitud del campeón de boxeo Ricardo Mayorga. Con un título mundial en la bolsa, Mayorga cree que ya puede escupir en rueda con los madamases, y por lo tanto hacer lo que se le venga en gana sin temor a que la ley lo castigue. Es la historia de siempre. No es casualidad que un diputado borracho dispare contra una multitud, que un hermano del jefe del Ejército mate a balazos a un campesino en la puerta de su casa, que Byron Jerez sintiera que era su legítimo derecho apropiarse de los fondos destinados a reconstruir Nicaragua después del Mitch para hacerse una mansión de veraneo. ¿Entonces por qué asustarse de que este personaje crea que puede agredir policías, vejar periodistas, u organizar carreras temerarias que algún día provocarán muertos?
DURA LEY
Ningún campeonato mundial justifica que alguien juegue con la autoridad y las leyes de un país. Ya sé que a la justicia le encanta que la manoseen, pero ya que algunos ciudadanos se casaron con ella, hay que olvidarse que se prostituyó durante tanto tiempo y empezar a exigirle el lugar que se le quiere dar. A lo mejor esta vez se comporta. Y si por aplicar la ley se va a perder un título mundial, que se pierda. No será ésta la primera vez que un deportista echa a perder su carrera porque se le subieron los humos a la cabeza. Lo justo es que este campeón asuma las consecuencias de sus actos y deje de andar pidiendo disculpas cada vez que comete una tropelía.
“SUMERSIÓN”
Cómo gusta usar palabrejas. El otro día escuché a un jefe policial dando el parte de Semana Santa y entre otras cosas decía que esta vez tuvimos 39 “sumersiones”. Dicho así uno piensa que el jefe policial está contando sus vacaciones y hablando de los clavados que se hizo. Pero, con más detenimiento uno se da cuenta que el tema es más serio de lo que parece, y que los “sumergidos” son los mismos que el año pasado llamaban “muertos por ahogamiento”. Ahora uno no se ahoga, se sumerge. Vaya.
NADA PASA
A lo mejor yo soy un pesimista irredento, pero cada vez que veo estallar un escándalo estoy convencido que nunca va a pasar de los titulares de los periódicos. Que nuestros datos se venden al mejor postor... No va a pasar nada, como no pasó nada con el caso del Canal 6, o con el tráfico de armas, o con tantos hechos más que en su momento nos indignaron y ahora ni nos acordamos de ellos.
PREGUNTAS
Terminó la guerra en Irak y quedan las interrogantes: ¿Dónde está Saddam Hussein? ¿Qué pasó con las armas de destrucción masiva que Estados Unidos juraba sabía donde estaban? ¿Por qué Estados Unidos ahora no deja entrar a los inspectores de la ONU? ¿Cuál es el próximo país? ¿Van a usar los mismos pretextos? 
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