Se desata ola de asaltos
Luis Alemán luisaleman@laprensa.com.ni
Cuatro sujetos, dos de ellos vestidos con uniformes de policías, asaltaron una vivienda e hirieron a uno de sus ocupantes, en el municipio de Cofradía, Nindirí, departamento de Masaya.
José Alejandro Reyes Ruiz, de 30 años, resultó herido de bala por uno de los delincuentes que disparó en su contra, cuando, armado de un machete, intentó enfrentarlos para que no cargaran con sus pertenencias.
Los cuatro delincuentes llegaron a la casa de Reyes Ruiz, ubicada en Cofradía, del Colegio Rubén Darío 100 varas al sur, a las 8:00 p.m., a bordo de un taxi blanco, placas T 12-5686. Aunque existe un dígito de más, la Policía trata de verificar el dato exacto.
“Buscamos drogas, nadie se mueva”, gritó uno de los delincuentes, mientras los otros inmediatamente procedieron a cargar con un televisor de 20 pulgadas y un minicomponente.
El señor Reyes Ruiz, tras la impresión de los asaltantes, reaccionó gritándoles que nadie le robara lo poco que había adquirido, metiéndose a un cuarto de donde sacó un machete.
ENFRENTA A DELINCUENTES
Cuando uno de los ladrones cargaba los parlantes del minicomponente, Reyes Ruiz lo alcanzó y lo enfrentó con su machete, botándolo al piso. El otro delincuente que regresaba para cargar más objetos, sacó su arma y realizó tres disparos contra la humanidad de Reyes Ruiz, que herido intentó incorporarse en busca de ayuda.
El armado después de disparar, cargó los parlantes que metió dentro del taxi y se regresó para disparar en contra de la señora Teresa Calderón, esposa del herido, que pedía auxilio a su vecina, Alba Rodríguez Membreño.
LO VIGILABAN
La señora María Elena Gómez, que vive en el costado derecho de la vivienda asaltada, relató que vio cuando el taxi pasó de norte a sur, pero al llegar a una hondonada se regresó despacio hasta detenerse frente a la vivienda del baleado.
“Al ratito escuché los disparos y vi el polvasal que dejó el carro cuando arrancó hacia Nindirí”, afirmó la señora Gómez.
Ramón Rizo, otro vecino, también confirmó que los delincuentes tomaron rumbo a Nindirí. “Yo los seguí en mi moto, pero ya no los alcancé porque se me ponchó la llanta trasera de la moto”, aseguró.
José Alejandro Reyes Ruiz se encuentra internado en el Hospital “Roberto Calderón”, su condición era delicada y los médicos determinaron intervenirlo quirúrgicamente.
ASALTO A FUNDACIÓN
Tres horas después del asalto en Cofradía, cuatro hombres encapuchados y armados, uno de ellos con un fusil AK, intimidaron a dos vigilantes que cuidaban la construcción de un edificio de la Fundación Sandino, y una bodega de la empresa distribuidora de electricidad, ubicadas una frente a otra, sobre el kilómetro 17 hacia Ticuantepe.
En la construcción de la Fundación Sandino, los sujetos ataron al vigilante, y en sacos cargaron lámparas y grifos decorativos, entre otros artículos.
Los mismos delincuentes, en la empresa distribuidora de electricidad, alistaron un rollo de alambre. “Los delincuentes permanecieron cuatro horas en el lugar, pero lo raro es que al final, no se llevaron nada”, afirmó el capitán Rogér Tórrez, jefe de la Policía de Ticuantepe.
SÚPLICA DE UNA NIÑA
Débora Nodoris Reyes González, de 11 años, hija de la víctima, desde un corral, imploraba a gritos a los delincuentes que no mataran a su padre. 
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