Chiítas, sorpresa inesperada
EFE
WASHINGTON.- El gobierno de EE.UU. está sorprendido por la fortaleza y capacidad organizativa de los chiítas en Irak y algunos funcionarios temen el surgimiento del fundamentalismo islámico en ese país, indicó ayer el diario “The Washington Post”.
En un artículo de primera página que cita a funcionarios del gobierno, no identificados, el diario señaló que el surgimiento del chiísmo, “demostrado por los cientos de miles de peregrinos en Karbala, ha obligado a EE.UU. a buscar aliados que llenen el vacío de poder dejado por la caída de Saddam Hussein”.
“Cuando el gobierno (de George W. Bush) planificó el derrocamiento del régimen de Hussein”, según dijeron funcionarios estadounidenses esta semana, no apreció plenamente “la fuerza de las aspiraciones chiíes”, agregó.
El diario citó a un funcionario del Departamento de Estado, según el cual la situación en Irak “es una ecuación compleja y el gobierno de EE.UU. no está bien equipado para discernir de qué manera se resolverá esto”.
Para el gobierno de Bush, la situación es aún más complicada, según el “Post”, porque Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas con Irán, país donde la mayoría de la población es chiíta, lo mismo que en Irak.
“Esto deja a los funcionarios estadounidenses en la penumbra acerca de las metas e intenciones del gobierno de Teherán”, que es el patrocinador principal del Consejo Supremo por la Revolución Islámica en Irak, una de las principales organizaciones chiítas.
Estados Unidos no mantiene relaciones diplomáticas con Irán desde la caída del régimen del sha Reza Pahlevi en 1979.
Los informes de los servicios de espionaje estadounidenses “que llegan esta semana a los funcionarios de alta jerarquía en el gobierno indican que los chiítas al parecer están mucho mejor organizados que lo pensado”, según el “Post”.
ÁNIMOS ADVERSOS A PRESENCIA DE EE.UU.
Mientras tanto, en la ciudad santa de Karbala, donde está enterrado el imán Hussein, hijo de Alí y nieto del Profeta Mahoma, los ánimos la muchedumbre chiíta se encendieron contra la ocupación de EE.UU. con la repetición de lemas como “No a América, no Israel, queremos la religión islámica”.
Tras el martirio de Hussein en una cruenta batalla del siglo VII por el poder del califato, los musulmanes se escindieron en chiítas y sunitas y condicionó la vida de los primeros, que la consideran como una tragedia.
Ello y una particular concepción del Corán ha originado entre los chiítas el concepto de “Yihad” o Guerra Santa contra los enemigos exteriores.
Fue precisamente la “Yihad” y definitivamente la visita a las ciudades iraquíes de Nayaf y a Karbala en 1937 lo que impulsó al ayatolá Rujolá Jomeini a iniciar sus ataques contra el Sha de Persia y a impulsar la revolución iraní que brindó la vuelta a la tradición popular musulmana y a la cultura del chador para las mujeres.
LLAMADO ANTI-OCUPACIÓN
El “número dos” del Consejo Supremo de la Revolución Islámica iraquí (CSRI), el líder chiíta Abdul Aziz Hakim, antes exiliado en Irán, hizo ayer un llamamiento en la ciudad santa de Karbala en el que instó a los peregrinos “a no aceptar nunca un gobierno o una institución dirigida por elementos no iraquíes”.
Abdul Aziz Hakim, que regresó de su exilio en Irán, fue a Karbala, donde está la tumba del tercer imán Hussein, venerado por los chiítas, acompañado por milicianos de la Brigada al-Badr, brazo armado del Consejo Supremo de la Revolución Iraquí, y por varios “pastaran”, guardias de la revolución iraní.
Abdul Aziz Hakim es además unos de los seis miembros del comité, impulsado por EE.UU., integrado por los principales representantes iraquíes, entre los que se encuentran los dirigentes kurdos y el líder de la Confederación Nacional Iraquí, Ahmed Chalabi, creado a mediados del pasado mes de marzo.
ADVERTENCIA A IRÁN
Estados Unidos advirtió ayer a Irán, que no trate de ejercer influencia sobre la población chiíta en Irak ni trate de injerir en los asuntos de ese país. “Hemos dejado claro a Irán que nos oponemos a cualquier injerencia externa en el camino de Irak hacia la democracia”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. “La infiltración de agentes para desestabilizar a la población chiíta entraría evidentemente dentro de esa categoría”, agregó.
VER TAMBIÉN:
El primer gran obstáculo
Pocas bajas demuestran eficacia de las tácticas del Pentágono
Francia defiende su política ante amenazas de EE.UU. 
|