Mujeres nicas discriminadas
José Adán Silva joseadan.silva@laprensa.com.ni
La discriminación, ese injustificado rechazo y menosprecio al prójimo a quien se ve como algo diferente, fue algo por lo que el gobierno de Nicaragua hizo muy poco en el año 2002, según el más reciente informe sobre derechos humanos en el mundo, que hizo el gobierno de Estados Unidos.
“La Constitución prohíbe la discriminación en razón de nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, género, idioma, opinión, origen nacional y condición económica o social; sin embargo, en la práctica el gobierno hizo poco o nada para combatir la discriminación. Se presentaron muy pocas, si es que hubo alguna, denuncia formal o juicios por discriminación a funcionarios de gobierno”, dice el acápite relacionado con esta forma de violación de derechos humanos.
En este rango, el ser que más sufrió la discriminación fue la mujer nicaragüense, contra quien se ensañó la violencia en todos sus sentidos, refiere el texto.
VIOLENCIA AUMENTÓ 47 POR CIENTO
“Las violaciones más prevalecientes contra los derechos de la mujer involucraron la violencia doméstica y sexual, la cual fue más común y poco denunciada. La Policía Nacional informó que de 41,487 denuncias presentadas por mujeres entre enero y diciembre del año 2002, incluyendo reportes presentados ante las Comisarías de la Mujer en todo noviembre, más de 19,768 trataban de abuso físico o sexual, un aumento del 47 por ciento en el número de casos denunciados en el 2001”.
Según el informe, rara vez se enjuició a los autores de violencia doméstica, porque las víctimas a menudo rehusaron presentar cargos en su contra.
“Aquellos casos que llegaron a los tribunales resultaron a menudo en veredictos de inocencia, debido a inexperiencia jurídica y falta de capacitación legal en relación con el manejo jurídico apropiado de este tipo de violencia”, señala el informe.
DESVENTAJAS FRENTE A LA LEY
De acuerdo con el informe estadounidense, presentado esta semana en Washington, en octubre del año pasado, las Comisarías de la Mujer de la Policía Nacional, así como varios defensores de derechos humanos expresaron reservas sobre el potencialmente negativo impacto del procedimiento adversarial de las audiencias judiciales bajo el nuevo Código Procesal Penal.
“Los defensores expresaron preocupación de que las víctimas de violencia doméstica estarían menos dispuestas a presentar cargos bajo el nuevo proceso, ya que las víctimas, bajo el nuevo sistema, tienen que enfrentar a sus abusadores directamente y no tienen seguridad de que los abusadores sean encarcelados”, dice el informe.
El informe señala que los defensores también temen que muchos jueces podrían ejercer presión indebida sobre las víctimas de violencia doméstica, con el objeto de usar mediación alterna en vez de sobrellevar un juicio, en el cual se enfrentarían a un contrainterrogatorio.
ACOSO SEXUAL A LA VISTA
Según el informe, aunque la ley prohíbe el acoso sexual en el lugar de trabajo, éste “siguió siendo un problema”.
“Aunque la Constitución establece la igualdad entre los dos sexos, la discriminación contra la mujer persistió. De acuerdo con una encuesta publicada en abril de 2000 por el Instituto Nicaragüense de la Mujer en conjunto con el gobierno, las mujeres comprenden alrededor del 61 por ciento de la mano de obra en el sector público, un porcentaje bastante mayor que en el sector privado”, señala.
“Asimismo este sondeo reveló que aún habiendo recibido una educación similar, los salarios para hombres y mujeres difieren significativamente, siendo que los hombres ganan a veces el doble que las mujeres en los mismos puestos. Incluso con cualidades similares, los hombres ascienden más rápido que las mujeres”, señala el informe.
DISCRIMINACIÓN SALARIAL
Según una encuesta nicaragüense sobre Demografía y Salud, realizada en 1998 por el Instituto Nacional de Estadísticas, y destacado por el informe, las mujeres tienen igual o mayor acceso a la educación que los hombres, sobre todo en zonas urbanas, pero siempre son mal pagadas.
“Las mujeres son por lo general subpagadas, pero la mayoría tiene algún tipo de empleo. En octubre de 2001, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dio a conocer un estudio que reveló que de 561,000 mujeres con trabajo, 184,000 trabajaban por su cuenta y 377,000 eran trabajadoras asalariadas. Más del 92 por ciento de las mujeres aptas para trabajar tiene algún tipo de trabajo”, expresa el informe.
COMISARÍAS EFECTIVAS
“Las comisarías brindan ayuda social y legal a las mujeres y sirven de mediadores en conflictos conyugales. También investigan y ayudan a procesar quejas criminales y refieren a las víctimas a otras agencias de asistencia. Hasta noviembre, las comisarías procesaron un total de 2,363 casos, 1,867 de violencia doméstica y 496 casos de infracciones sexuales”, destaca el informe. 
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