Opositores cubanos sin abogados
Ana Leonor Díaz (*)
LA HABANA.- Conseguir un abogado defensor le ha resultado punto menos que imposible a los 78 disidentes y periodistas independientes cubanos que encaran sentencias de entre 12 años a cadena perpetua en juicios sumarísimos efectuados del 3 al 6 de abril en varios puntos de la isla.
Los opositores, todos detenidos en las últimas dos semanas, están acusados de traición por relacionarse con una potencia extranjera, Estados Unidos. A ellos, o más bien a sus familiares, la Fiscalía les ha dado entre 24 y 48 horas para nombrar abogados; los más afortunados han conseguido un abogado, que en el mejor de los casos ha tenido un día hábil para estudiar el expediente del caso.
Yolanda Huerta, esposa del poeta y periodista Manuel Vásquez Portal, para quien el fiscal pide 18 años de prisión, logró firmar contrato con un letrado el día antes del juicio sumarísimo, a celebrarse en el municipio Marianao, al otro extremo de la ciudad.
Al menos uno de los acusados, el periodista independiente Víctor Rolando Arroyo, a quien la Fiscalía le pide cadena perpetua, instruyó a su esposa que no nombrara abogado, pues considera que su sentencia está firmada de antemano.
Laura Pollán, esposa del disidente político y periodista independiente Héctor Maseda, buscó los servicios de un famoso abogado penalista de La Habana Vieja, para que defendiera a su esposo de una acusación por la que le piden 20 años de prisión. El abogado declinó, diciendo que involucrarse en un juicio político implica una causa perdida de antemano.
Debido a la escasez de abogados penalistas, la jefa de un bufete en Centro Habana obligó a los miembros de su oficina a asumir los casos de los detenidos políticos después que la única abogada que había asumido siete casos renunció, alegando una repentina enfermedad que la forzó a guardar cama.
Así, el plazo para preparar la defensa ha sido de apenas una jornada de trabajo y, en la mayoría de los casos, los acusados no han tenido acceso a sus abogados; éstos sólo han contado con la declaración de sus familiares y las pruebas que pudieran aportar.
CASTRISMO IMPLACABLE
En efecto, en los 44 años que lleva el presente régimen en el poder, no se ha registrado un solo caso en el cual un acusado de “contrarrevolucionario” haya sido absuelto. En contadas ocasiones –la madre de un niño de brazos, un enfermo de muerte– las sentencias han sido reducidas de 30 a 20 años, no menos.
(*) Periodista independiente cubana. Grupo de Trabajo Decoro. 
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