El SRAG
Carlos S.S. Hsiang
Mientras todo el mundo clava su mirada en el curso de la guerra desatada por los Estados Unidos y sus aliados contra Irak, una crisis epidémica azota a la otra parte del mundo, amenazando con su rápida propagación la salud pública en estado vulnerable. Se trata del “Síndrome Respiratorio Agudo y Grave” (SRAG), una pulmonía atípica infecciosa de etiología desconocida, que dio su primer brote en el sur de China continental y se propagó a través de Hong Kong hacia Vietnam, Indonesia, Filipinas, Tailandia, Singapur, Taiwan, e inclusive en Canadá y Europa.
Hasta la fecha, según los datos oficiales de la OMS, las víctimas del SRAG son casi 1,500 personas, de las cuales más de 50 ya fallecieron, situación que la OMS clasifica como grave amenaza para la salud global.
Sin embargo, cuando todos los países contribuyen a averiguar los gérmenes patógenos del virus, Taiwan, uno de los países afectados por el SRAG, ha sido relegado al último rincón porque no es miembro de la Organización por el continuo impedimento de China Continental. Así lo ha puesto en evidencia un funcionario de la OMS que admitió indirectamente que evitar el contacto directo con Taiwan es por factores políticos.
Los factores políticos no deben impedir las tareas humanitarias; la salud de los 23 millones de habitantes de Taiwan no debe estar a merced de la política. Evitar la propagación de la enfermedad requiere de la cooperación internacional de todos los miembros de la aldea global, por lo que es necesario incluir a Taiwan en la OMS.
Taiwan trata de unirse a la OMS como miembro observador a fin de reivindicar el derecho a la salud pública de sus 23 millones de habitantes, y buscar la oportunidad de contribuir con su conocimiento y avance médico a la salud global. Creo que es una iniciativa que merece el apoyo de la comunidad internacional porque la salud concierne a todos los que convivimos en la misma Tierra.
Jefe de la Misión Técnica China en Managua. 
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