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MARTES 1 DE ABRIL DEL 2003 / EDICION No. 23048 / ACTUALIZADA 03:00 am
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Luis Leguía y su violonchelo

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El músico Luis Leguía que se presentó en el Teatro Nacional. (LA PRENSA/M. Matute)

 

Leslie Ruiz Baldelomar
leslie.ruiz@laprensa.com.ni

El maestro Luis Leguía no necesita hablar el idioma español a la perfección para comunicarse con su público. Basta con que toque su violonchelo para que todos se conecten por medio de un mismo lenguaje: La música.

Leguía ofreció el pasado viernes un concierto en la Sala Mayor del Teatro Nacional Rubén Darío, patrocinado por la Embajada de los Estados Unidos de América. Todos los asistentes quedaron satisfechos con su admirable presentación, integrada por piezas de Johann Sebastian Bach, Robert Parris y Zoltán Kodály.

Durante una entrevista que concedió a LA PRENSA, Leguía admitió que su repertorio es difícil de interpretar, sobre todo cuando se trata de Kodály y Bach. “Muchos han dicho que estos compositores tienen las obras más complicadas de interpretar en violonchelo. Otros dicen que es fácil. La verdad es que a mí me cuesta porque son piezas magistrales”.

Este artista nació en Los Ángeles, California y se formó en la Escuela Normal en París y Julliard. Inventó un violonchelo a base de fibra de carbón que tiene mayor sonoridad que los de madera.

“Una vez vi cómo un marinero llamado Steve Clark transformó su barco al colocarle fibra de vidrio y posteriormente de carbón, entonces me pregunté: ¿Por qué no hacer un violonchelo de fibra de carbón? Durante varios años me puse a trabajar y logré construir tres violonchelos”, relató.

La última versión, a la que llama el violonchelo Luis & Clark, le quedó perfecta. En 1999, Leguía probó la durabilidad de su invento dejándolo a la intemperie durante una semana mientras estaba en Massachusetts con la Orquesta Sinfónica de Boston. El instrumento permaneció expuesto al sol y la lluvia, sin embargo, no sufrió ni un solo daño.

LUIS & CLARK ES ESPECIAL

Según este artista californiano su invención es más que especial, no sólo porque se puede tocar más cerca del cuerpo, sino porque su sonido se expande más que un violonchelo común y corriente.

“Yo quería hacer un violonchelo que tuviera un sonido sobresaliente, es decir, que no se hundiera con el resto de instrumentos de la orquesta. El timbre de los violonchelos es oscuro, casi no se escucha, pero éste sí. A los críticos de música les ha encantado”, afirmó el artista.

Definitivamente, el sonido de Luis & Clark no se puede obviar. Aunque su apariencia es similar al del resto de violonchelos de madera con la única diferencia que no tiene bordes agudos en el cuello que molesten el pecho del músico, su sonido inunda, conmueve.

SU DISCO

Luis Leguía, miembro de la Orquesta Sinfónica de Boston, cuenta en la actualidad con un disco: “Perovian folklore transcribed por cello y piano”. Contiene, entre otras piezas, “Jirish Jonka”, de Rodolfo Holzman; “Ollanta”, de María José Valle y “Huiracucha”. de Cleotilde Arias.

Para cualquier contacto con este artista puede hacerlo a la dirección www.luisandclark.com  
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